enero 04, 2009

y si después de los hombres
los topos se adueñaran del aire
como de cada mundo que sostengo en mi mano

y si solo observas
la ciudad como cubierta por los días
los postes de luz
que no tienen hoy
después
después del diluvio
y de los ojos por cielo
las destrezas
de unos pocos restos de diario.

noviembre 30, 2008

Zapping

I.

las reinas de la era de piedra
y afuera lluve
todo se revuelve
el queso en el parlante
se derrite junto al desconocimiento
esa trompeta
que todo lo puede
y el violeta que empieza a desprenderse
y sonríe

bueno
no importa
pero por letra se lo merece
eso que tanto me gusta
y tu me dejas penetrarte
pero transmite algo

dejame alejarme de mí
me acercas a dios
¿quién?
ese que te está picando con la birome

III.

la libertad
es esa idea de correr
por el campo
respirar el rocìo de la madrugada
con los caballos

los brazos abiertos
y el aire abierto
y el bosque abierto
todo en el mismo quieto
mudo
despertar
no hay palabras después

octubre 16, 2008

Aquí están
y corren en torbellinos de vapor
como barcos
luchando contra los acordes
de una noche tormentosa
el sol cae
un punto quemado en la tierra lo atestigua
detrás una loca vestida de trapo
ríe frente al pozo
de los monos árticos

septiembre 02, 2008

Patear el tablero
y que el caballo se mueva en diagonal
y los peones sean realeza

No es manera de caminar
siguiendo los pasos de un loco.

agosto 27, 2008

"Por favor, no hagas promesas sobre el bidet"
Charly García

No tengo siquiera la intención de abrir los ojos. No sabré vivir, pero tengo instinto. Tengo, por otra parte, unas ansias enormes de torturar cada fibra de tu cuerpo. Con los ojos cerrados. Llevarte al punto ese en el que el dolor y el placer se funden. Ese maldito punto al que nos hemos declarado adictos. Mientras tanto, atravesando el camino me oscurezco, me animalizo. Vuelvo al origen porque sólo de instinto se habla. Y voy descubriendo cada recoveco, hasta saberlo en mis párpados. Pero nunca habré de divorciarme de mí. Aquí donde W. escribe, W. vive. Y es ella quien te corta la piel con la mirada.

Frases Huérfanas



Y si mis ganas están perdidas en la espuma,
buscaré otra forma de divertirme


***

Partir:
la espalda una ofrenda silente a esos años pasados


***

"Árbol hoja salto luz"
simples palabras
lógica al descubierto


***

Debemos empezar a confiar
en los misterios del tiempo


***

Habitar el instante
hasta adueñarse de la intemperie.



agosto 26, 2008

¿Y si digo que no puedo prometer nada? Sabrás comprender mi naturaleza de correcaminos cansado. Mi falta de fe, mi ingenuidad reverberante. Antítesis absoluta y caracter de acorde menor. ¿Sabrás comprender? Lo supongo, lo asumo. Como no podría ser de otra manera en el juego de no nombrar las cosas. Sobrar a las palabras, perderlas por los cuatro costados y seguir llenando las bocas de sentidos descoloreándose. El mundo en blanco y negro, I give you...my mind.

agosto 25, 2008

"No me vas a decir que la vida perdió su creatividad a la hora de poner obstáculos"
Violeta Corace

julio 20, 2008

¿Cuándo
sino en este agotarse intermitente del placer
vas a recobrar las ansias?

julio 17, 2008

Las voces de otros hombres
de tantas mujeres agigantadas
en sus sombras
se mezclan
aquí
en este recorrido por las líneas del aire
que no son ya
un mañana despierto entre los claveles

los tigres vestidos de noche acechan
en el bosque eludido por los mortales
las voces
de un sólo ser

Esto es un poema.

julio 07, 2008

Deberíamos comenzar
después de tanta palabra huérfana
a hablar

Rozando el espacio
apenas
con los labios cansados
podríamos entender quizás
dónde está eso que buscamos

Es posible
que los ojos no vean tan de cerca

Ahora
parados frente al fuego
deberíamos comenzar
a nombrar nuestros rostros

julio 06, 2008

Pronunciarte, silencio
y dejar que chorrees por la comisura de mis labios
el acorde perfecto
después de tanto caminar café mezclado con kafka
con sonrisas cómplices que me cierran los ojos
abriéndome el cliché

No necesito palabras
ya te expliqué
que el lenguaje a veces se torna prescindible
como ahora
que te entrego mis sonrisas
a falta de labios
y este brillito estúpido
que te odio tanto
a falta de tus brazos

Pero ¿qué más que esto?
este yo desparramada
sobre una mesa llena de migas
ante vos
y tu retórica

Nunca
algún día
seremos dos
perdidos en este frío
sabiéndonos como a nuestras manos

julio 01, 2008

Tengo dos caracoles: uno blanco, redondísimo, como...bueno, como un caracol.
El otro es de un color casi ambarino, diría tornasol,como un caracol también. El único problema es que el caparazón lo lleva tatuado en la piel.

junio 28, 2008

Olvido las melodías
el arcaico sentido de las serpientes
y atravieso el día
las manos colmadas de esperas
mudas
        como las flores


Las aves mueren en el espejo
       la daga es ahora
       ceniza de plata

Sin aliados
me muevo hasta los hombres
que no contienen ni el sol ni el humo
sólo un dejo de viento entre los labios

Las horas enmohecidas se debaten en un rincón
el cuerpo va perdiendo la forma
las voces de mis poemas alumbran el camino
Soy Calíope, Erato y Clío
       soy la musa inconstante de tus días

Sorteo cadáveres deliciosos
arrastrando los restos de los dioses malditos
Aquí las niñas rubias regalan sus vientres
aquí el templo es tu propio cuerpo

No voy a vaciar mi pecho esta tarde
ni entregarte mis hijos azules para que te hagan de abrigo
Es hora de dejar la intemperie
e incendiar nuestras pieles contra el crepúsculo
Otra vez yo. Otra vez acá, rondándote como un fantasma chiquito y admirado, dándote la razón, dándote las gracias aunque me queme el orgullo. Sólo vos podés fundir la retórica frente a mis ojos y sacarme una carcajada.
Pero qué difícil, hombre, qué difícil saberte desvelado en algún lugar de la ciudad, saberte tan yo en algún lugar de la ciudad todas las noches. Y no saberte nunca, en realidad. Indagar hasta el cansancio en tu laberinto de papel, hasta deshacerme los talones, buscandome en algún lugar de tu ciudad. No estaré allí, jamás. No hay espacio para mí en tus juegos. Sin embargo, presiento que me escondés por ahí, como una especie de guilty pleasure que te permitís sólo en minutos robados de la semana y esas horas que no pertenecen a ningún día. Sólo algunas veces, tal vez porque no sabés decir que no, tal vez porque realmente puedo tentarte lo suficiente como para que quiebres tus propias reglas, el día, el café, Corrientes o Florida y más de una calle desapercibida se enteran de nosotros, hechos una historia absurda de metafísica, platónicos, casi por definición. Diríase que nos desgastamos en esas horas detenidas, cuando nada más que el sol avanza. Y diría que realmente te gusta. Diría, pero no puedo aseverarlo. Soy esa historia oculta de la mirada, eso que negás tres veces antes de que cante el gallo. No soy, en realidad. Sólo un ente que tu propio miedo transforma en aire.

junio 09, 2008

Café, cigarrillos y un par de locos en el frío

- ¿A vos te parece? Ya no sé más que cara ponerle al mozo para que deje de zumbar alrededor mío como una mosca.
- Perdón, perdón, perdón
- Tranquilo, me divierte esperar. Es casi como un juego que pone a prueba mi paciencia. Y mi confianza. Aunque debo decir que esta vez realmente creí que no venías. ¿Sigo ganando yo?
- Efectivamente. Vamos dos a cinco.
- ¡Mentira!
- Ah, bueno, contando esta, tres.
- Estoy segura de que fueron más.
- ¿Ah, sí? ¿Cuando?
- No me acuerdo, pero sé que sí.
- ¡Qué viva! Además, considerando aquella vez del británico...
- Bueno, bueno, qué son cuarenta y cinco minutos en la vida de un hombre. En cambio en la de una mujer son una ducha, una elección de vestimenta y veloz acicalamiento. Y todo eso a velocidad interestelar.
- ¿Qué querés tomar?
- Café. Decidí entregarme de lleno a mi úlcera. Nadie puede huír de su destino, o terminará arrancándose los ojos.
- O el estómago.
- Claro. ¿Para qué quiero vivir mucho si no puedo disfrutar?
- Bueno, la vida no gira en torno al café.
- No, gira en torno al café, el sexo, las drogas y un buen whisky.
- Ah, ¿ahora se te dio por el whisky?
- Viene junto con el insomnio.
- Cuidado con la cirrosis, entonces.
- ¿Sabés todo el whisky que tengo que tomar para que me de cirrosis?
- No te creas, mirá que es más rápida con whisky.
- ¿Pero vos estás conciente del tamaño que tengo yo? Con un vaso ya estoy dormida.
- Buen punto. ¿Seguís con esa depresión?
- Sí, todavía falta para que toque fondo. Así que practico la paciencia hasta que rebote y vuelva a subir. Ya la tengo calada.
- Toda una experta.
- Tengo…tengo ganas de irme a la mierda.
- Estás saturada, cansada, irritable…
- Sí. Exacto. Bueno, pero la cuestión es que me quiero ir al campo. A una casa en el medio de la nada, una granja tal vez. Y quiero modificar estos hábitos de mierda. Me intoxica la ciudad. Sí, ya sé, yo diciendo eso, pero es así. Necesito salir. Necesito irme al campo, levantarme con el sol…bueno, con el sol no porque es invierno, pero a las siete…o mejor ocho.
- Ya empezás.
- No, pero que se yo, a las siete hace mucho frío todavía.
- A las ocho también.
- Me quiero levantar y desayunar, salir a caminar.
- Ordeñar las vacas, hacer tarea de campo.
- ¡Claro! Bueno, menos ordeñar vacas, es un poquito desagradable. Y quiero llevarme libros y música y sólo dedicarme a eso.
- Llevate la laptop para escribir.
- No, no quiero pantallas. De ningún tipo. Pretendo irme sin celular también, quiero ser ilocalizable.
- Ah, ¿sin nada? Tres días te doy.
- Ajá. Bueno, podría llevarme la comp para escribir, pero sin Internet.
- Dos.
- Nada que ver, yo aguanto.
- Dos siendo benevolente. En realidad no pasas la noche.
- En serio, voy a aguantar. Vas a ver. Claro que necesito permiso de mi vieja, plata y un lugar adonde ir, pero vas a ver.

junio 05, 2008

Estoy entre las piedras
alguna vez fueron
más

ahora sólo sentencian los días

Aprender
cuanto acertijo divulguen los vientos
en una casa grande como mi mente
y vacía.
"No tengo padre" dijo la niña y de su boca brotaron hélices de humo."Y con esto no me refiero a que lo he perdido, sino que no hubo en mi concepción un hombre involucrado. Ni mi madre sabe a ciencia cierta, pero dicen que se quedó dormida en el lecho del bosque y fue violada por la lluvia."
La pradera entre tus ojos y el aire
se cierne sobre la noche
como aves negras
atraviesa la nada
hasta mí
lejos de ese cielorraso pálido

contigo busco hacerme ama y señora de los abecedarios
de cuanta metáfora encierren los mares

el mar está en tus manos
aquí
los niños perdidos de tu insomnio
los pies sangrantes, las muñecas
polvo

aquí sostengo tu mirada
apenas rozándola con el filo de mis dedos
aquí
tenemos apenas un momento
para beber la mañana
desde cualquier lugar del mundo

junio 04, 2008

Una trompeta
amarilla
como el oro falso

algo más
tal vez

o del otro costado mejor?
no importa
ambos lados son igual

las hojas
o tal vez el mar
cubriendo la ciudad con la dulzura de una madre

cubriendo la ciudad

eres alta
como una esfigie anglosajona
pero prueba de nuevo
no hay lógica de esta cara del espejo

nadie ve ahora
no hay siquiera silencio
el corazón de la ciudad está despierto

mayo 29, 2008

Palabras sueltas
y qué mierda será una diadema
mayo me agotó la fuerza
-luchar contra la incongruencia
sólo afianza mi caracter de antítesis.

El idioma se vuelve mi victimario
      hu   i  r             h     u       i    r                 h       u        i      r
hasta licuar el instante

Sólo la risa
singular
contra el e c o
podrá combatir este repetir vacío
-Claro que,
¿quién dice que me queda risa?-
y así
verso tras verso pruebo:
no podré nunca
salir de mí.
Los ojos partidos
de par en par el alba
y cuánta mugre
triciclos
que corrías
quién te dice que la tormenta

pero no
nada te digo
¡Nada!
es que soy esclava de la sintaxis

Tejo tus ganas con las gotas
y aquí el orden lógico
y allá tus palabras
y la puta madre con tanta escuela

es tan fácil la poesía
cuando sólo se habla del silencio

Espero
envuelta en el humo
-fantasma de un mes bien frío -
elegantemente tarde
se pone aburrido

Presiento
a veces
que no vendrás

mayo 27, 2008

Viendo las casas uno se pregunta. Viendo las luces. Viendo también la gente y ahí empiezan los problemas. Ahí empieza a buscarse en algunos ojos, a esconderse de otros, a entender qué complicada que es la locura, pero sobre todo, qué complicado es no estar loco. Ahí es que uno empieza a diseñarse el escape. Huir por un tiempo hacia la nada, que es mejor, en el fondo, que demasiado; huir hacia la nada que es uno mismo y dejar de ver tanto alrededor y ahí te quiero ver, mascarita. Sí, pero tal vez, sólo tal vez, descubras que es tu locura en toda su extensión y sus curvas, en todas las afinaciones habidas y por haber, es tu locura la que te saca de ese torbellino polvoriento del asfalto, de ese transitarte de la vida que se pone perra cuando te flaquean las ganas. Y es que se te durmió la locura también. Entonces uno viaja viendo las casas, las luces, la gente y entiende, después de tanto preguntarse, que no está contemplando vida alguna. Y decide dejar de preguntarse y volver a zambullirse en alguna ficción, que tampoco es vida, pero es un poco más interesante.
A Peluca,
que tan bien sabe esperarme
(a veces)


Principio in media res
y troiana fabula
me faltan lillos
para armarte un cigarro bíblico
que te amargue un poco
Ni vox
o crucis o la máquina
mucho rulo y poca altura
matrimonio de sábado a la tarde

Tenemos otro invierno por delante
tapados, frío y 3AM
ni dioses ni mortales
pero los espejos nos devoran
las sonrisas e incluso
con un poco de rima los modales
tirabuzones con salsa
té de jazmín
- dale, petiza, tenías que entrar -
piano descubierto
y garganta de telarañas
tu masmédula contra mi rayuela
un puñado de palabras que nos callan
sólo ellas
y vos
y yo
y esta cosa egoísta que nos da tanta risa.

mayo 06, 2008

Semillas
gotas de julio
gotas de abril
adentro
el camino de los cerezos
detrás Nova despierta
detrás los estallidos
y los pétalos que apenas rozan


ningún habitante me espera
-ni los perros -
como si no hubiera vuelta en el paisaje
no está Siberia
ni sus risas en la mañana
tengo un espacio irrecorrible hasta mí
contemplo mis pasos
¿adelante?
contemplo
los pasos que daré y que ya he dado
sin haberme movido.
Nova me escribe
que siente un hueco en el pecho
-algo de su brillo mengua, es verdad-

Camina sobre el pasto
mezcla de deidad y deseo
mi niña de tarde librada a la suerte

Este cuerpo de tempestad será mi ruina
dice Nova frente al agua
no tengo lugar para las lágrimas

Nova describe ese vacío cada vez que cierra los ojos.
Cómo decirle que cada vez que los abre mata una estrella.

mayo 02, 2008

Semillas
gotas de abril bajo las palmas
sombra de sombra
hay un cielo que es tuyo tras los años
Semillas y unas cuantas
otras niñas
que atraviesan el descampado de tus ganas
sinónimos partidos en el espejo

mi nombre plagado de lenguas descansa
entre los vuelos que peinan la espera
de ser la mujer-ave
la desnuda cantante
el último acorde
seré la dueña de tantos orgasmos perdidos
que flotan esperando que los tome
y haga de ellos el aire
Palomas y plaza
el tiempo detenido en mi silencio
hasta que
caigo



Semillas

gotas de abril en un bolsillo

muñecas pálidas y otoño
y cuánto polvo
Viene -entonces-
aquí las luces
aquí las aguas
toda tu anatomía
enlazada con la noche
cada ave extensa
vocablo de tu silencio
nadie hay en el llanto
ese bosque solícito entre los hombres
pero tu imagen partida hasta el cielo
reniega de mis manos
como la lluvia estival
una frase que no hicimos
en el interludio lacónico del pesar
tejimos mares y saturnos
contra cada madrugada cargada de ceniza
y los miles de cigarros
aún te esperan
con la marca de tus años
tan roja que tus pupilas

Tuve tus años
deshaciéndose en mi palma
y tuve tu cercanía
y tus brasas
en este eterno espiral
que son sólo minúsculas
esfumándose de tu cuerpo
sólo instantes

Pum.
Debimos haber callado
Es difícil existir entre tanta desidia.
Es difícil insitir
en una posición complementaria

abril 30, 2008

Cuando entonces abrís las puertas y entra una brisa, e incluso el otoño se cuela, y yo te sonrío desde la mecedora, yo te sonrío con mi taza de café frío de tanto hablar y mis cadáveres ahumados en un cenicero donde también dejé descansar mi voz un rato. Ahí te dejás caer, como si el jazz dictara la sentencia de pasarse la vida en un mismo lugar, y me decís algo que sólo puedo saborear un segundo y me río aunque tus chistes sean malos porque sé que es mi risa lo que buscás. Entonces te la regalo, porque cuando abrís las puertas me sobra la risa y me falta el café, y cuando me sobra la risa tu voz se hace de otoño y sol. Claro que, son sólo instantes del día que alivian un poco esta fiebre de salir a la calle y saberte hasta en el titilar del semáforo, es llegar y tenderte la mano helada de noche porteña para que por un rato nos hagamos de hogar.

abril 24, 2008

Dí sí
como si fuera un vocablo extenso
y crecerán aves de fuego
Sosténlas en tu mano
y las verás en un instante
morir contra la tarde

Ahora, ¿lo ves?
Así es como construímos la noche.

abril 14, 2008


Interrumpimos la transmisión para un boletín de último momento:
Hoy, 14 de abril, se cumplen 100 posts de Buscando el Espejo
Y ahora, continuamos con la programación.

Veré tal vez los ojos
de aquellos diamantes oscuros
como niños que brillan en la noche
Criaturas de viento
que entregan sus palabras
para verlas bailar enredadas en este fulgor
del silencio desparramado por el parquet
mientras las velas devienen leones
y agonizan
respirando el humo y el whisky
en este ritual que hago para ellos
para despertar el augurio primitivo
que los dice gigantes libre y eternos
Estoy contemplando en esta noche
el embrión de una nueva raza de dioses de tinta.

abril 08, 2008

Algo yace en el camino
¿muerto?
No lo sé.
Parece la soledad
parece el frío
parece el hambre
parece el rostro sediento de alguien
que ha olvidado su poesía.
Parezco yo, también
parece cada uno de ustedes.

Algo yace en el camino,
muerto,
No seré yo.

abril 03, 2008

Pide al sol que te traiga un pétalo
un dejo de mí en el aire
y me tendrás entera a tu lado
para cuidarte en las noches de invierno
con un calor de madre prematuro
con una pasión de amante tardía

Pide al sueño una canción
algo que te traiga hasta mí
y estaremos entrelazados hasta el alba
diciendo cada estrella y gato helado
entre figuras cambiantes
entre trenes y otros lugares

Pideme unas líneas
y te daré un poco de humo
mi mirada más húmeda
la palma de mi mano
y unos cuantos platos sucios

marzo 31, 2008

¿Qué vas a decir cuando mis manos cubran en segundos todo tu decir indeciso? Tal vez huyas. Tal vez, sólo tal vez, me entregues tu poesía en un cofrecito de metal. Le sacaré el polvo y leeré en voz alta cada uno de tus latidos. Desharé tus ojos entonces.

marzo 21, 2008

21 de Marzo

Mi amor, es hora
hora de desvestirte y pintar cada recodo de tu cuerpo
de besar toda tu inmensidad en los últimos segundos de calor
y cortar las hilachas que empiezan a salirse por algunos costados
es hora, mi amor
de lavarte los pies y decirte esas palabras que más me cuestan
es hora de hacerte las cosas más horrorosas que ruborizan a mamá
de convertirte en mi puta sobre estas sábanas sucias de alcohol y tinta
y entregarme a los deseos más sensuales de tu hedonismo vulgar y viejo
es hora, mi amor
porque hoy te celebran, como yo, en cada rincón oscuro de la tierra

Buenos Aires - Posadas

Despierto
y entre las manos sostengo un sol como un dedal
lleno de agujeros
como un queso
y abierto
como una mujer
Entonces el tren desgrana la tarde
arrastrando saberes antiguos y palabras desconocidas
y unos ojos de agua y flor
y yo me siento
como siempre que me gana esa sensación de viejos tiempos
a contemplar la nada enorme que es el campo
el conjunto de nadas que la componen
el ritual de colores frente a mí
hasta que me alcanza un olor a pan, maíz y tambo
y cierro los ojos
vuelvo a pitar mi cigarro
mientras en mi silencio guardo
los ojos de las vacas, las barbas de los girasoles
el olor a fogata en la lejanía
y los reflejos del sol en las telarañas
que cubren, como siempre, la nada.

marzo 01, 2008

Pero entonces tengo quince hojas secas que destruir para presentarte el otoño, y me embarco en esa misión de dibujar tu sonrisa con un crayón de adoquines y palomas frías porque sé que sos un tipo bastante serio. Mentira, sé, con leerte entre el flequillo, que algo te robó la sonrisa igual que a mí y que la puedo recuperar con un poco de brisa húmeda. Por eso te sigo en puntas de pie a medida que cruzás la ciudad, buscando las flores entre el empedrado de estas calles que te asfixian, como si fueran el túnel lejos, muy lejos, al campo. Yo también lo hago, pero sigo aquí, encontrando los pasadizos y las liebres que viven en ellos. Puedo mostrarte una ciudad escondida al aire libre, pintada por todos los seres que escaparon de sus historias. Puedo, pero para eso tengo que encontrarte primero. Ahora, decime, ¿qué hago con todas estas hojas y flores y palomas y fríos?¿Dónde los escondo hasta que decidas aparecer?

febrero 04, 2008

El verano salió a jugar
con la punta eterna de tu sino
ahora, lejos, recuerdo las manos
los ojos
eras de papel
blanco y negro marfil
algo de verdiazul quizás
y atolondrado
como esos gigantes musicales
que me entregaste
cuando todavía tenías color.

enero 13, 2008

Te siento aquí
apretado contra mí
como si este abrazo pudiera detener el tiempo
y en nosotros desaparecen
las distancias y los días
y gritamos nuestras sonrisas
libres de fronteras y guerras
de estes perdidos e islas

No. El espacio
es uno solo
cuando dos sueños se cruzan
hasta despertar
y el amanecer se perfila claro
y con olor a tierra mojada
y nos retiene un poco más
así.

enero 02, 2008

1 de enero 2008

Empieza algo nuevo, no es un año.

Empiezo yo, más clara que nunca, a caminar entre las flores, a perseguir esos sueños archivados, estirando las manos y en puntas de pie para tocar el cielo.

Empiezo yo a vestirme de mí y a ofrecer mis colores a los hombres que son mis bocetos, a escuchar muy bien sus voces, a no dejar, a dar el paso, a sentir con la piel.

Empiezo yo a decir las palabras más calladas, como un renacer o, ¿quien sabe?, un salir del capullo.

Empiezo yo a transitarme cierta por vez primera, a descubrir esa luz perdida en la pupila, a soltar la risa, a extender los brazos para abarcar al mundo, a entregarme a mí y no al espejo.

Empiezo yo a bailar en la lluvia. Empiezo yo a vivir con el pecho abierto y los ojos no tanto.
Empiezo yo a seguir un camino sin nombres, a cruzar el puente:

Empiezo a convertirme en la verdadera imagen.

diciembre 28, 2007

Ahora vuelvo mis ojos al alba
como un despertar descubriendo estos soles
que no son los mismos

mis ojos tampoco
ni ellos, mis compañeros de viaje
en esta travesía después del sueño,
ya no quedan ni sus risas
de este lado

estoy yo
vacía y blanca
a la espera de lo que vendrá
a pintarme los labios otra vez
como cada vez

cruzo, invisible
y emprendo la aventura renovada
sola
juntando nuevos seres en mi pelo
diciendo sus lágrimas y abrazos
hasta que la hora del siguiente espejo me alcance

dejaré entonces sus coplas
en una cajita de cartón quemado
pero no podrán entender
desde atrás del vidrio
que mi espalda a lo lejos
significa que he partido

diciembre 27, 2007

Abro los ojos al sol, con la transparente sensación de que no va a quemar. Entonces preparo mi voz para decir la música tibia de los días por llegar y me entrego a la luminosidad de mi cuerpo, cada vez más blanco. Hay un puente delante, un puente que conozco hace tiempo. Pero ahora, hoy, sé que debo - que puedo - cruzarlo. Y sé sin saber que del otro lado me esperan cosas maravillosas, conejos, niñas, y tal vez un príncipe cromático. Sé que del otro lado estoy yo, con otro rostro más mío, esa que desaparece del espejo y sólo es un esbozo. Comienzo a acercarme y mi pie se aventura sobre su madera.

diciembre 18, 2007

Estamos tan jodidos. Anónimos, extraños, ex amores, ex alumnos, exiliados. Ex. Nada es ahora, ni vos ni yo somos ahora porque no nos conocemos en este tiempo. Nos conocemos hace un año - estoy segura, segurísima de que fue en abril - y había decidido no seguirte escribiendo. Bueno, todo vuelve. Ya ni me preocupo en pensar por qué. Las cosas se dan, no se dan, se dan a medias - y eso sí que es un problema, estoy hecha de historias a medias.- y de repente se mezclan las mitades entre sí y es todo una melange de sinfines. Y sí, querido, estoy hablando de romance. Porque una noche basta para unir todas las historias, ponerlas en línea y nivelarlas. Qué lindo, el abrazo, las palabras, los besos, todo muy lindo, muy perfecto. Pero esta mañana, contra toda expectativa, desperté con un personaje de Rimbaud en la mano. Y supe que el boomerang está regresando.

diciembre 10, 2007

No soy ya la nena. Soy esa mujer que traza espirales bajo la lluvia y escribe su espalda para no olvidar. Soy esa mujer que se parte de amor ante el silencio, su amante más fiel. A veces, sólo cuando desentierro sus ojos, vuelve la nena boba, pero ya no es nena porque no puede amar. Entonces descubro media mujer signada por un nombre. Un nombre que antepone los espejos en la ironía ideal del poema.
¿Y yo? Soy ellas tres y otras tantas, soy la mujer de la buhardilla y la buhardilla misma. Soy el otoño de mi nacimiento fuera de época y los retazos de eras que me hacen de lecho. Soy un fotomontaje de cada mujer que escribe o llora. Soy, mal que me pese, casa sonrisa partida y labio sin sueño en el autorretrato de otra mujer que empieza el juego

"Cause I know I don't belong here in heaven"

Vuelven los días, se acercan, y yo estoy parada bajo la lluvia temblando como la nena boba que fui para vos y nadie más. Vuelven -volvés- con la piel blanca de tiempo y los dedos marchitos. Mis ojos se hacen añicos ante tu imagen, ante el tacto en mi hombro que me habla del espacio entre la muerte y el sueño. Y no sabés - tal vez sí, tal vez soy yo quien no sabe - que ahora es fácil decirte, pero tu nombre todavía me quiebra la garganta. Por eso lo digo rápido, como en secreto, a cualquiera que pregunte - la gente pregunta mucho, ¿sabés? Y todos con la misma cara de pena mezclada con querer cambiar de tema. - Claro que ninguno entiende que si te digo te tengo conmigo, que es más triste dejar de sacarte de la sombra, que sólo necesito callarte cuando estoy frente a vos, hecho mármol, y te paso un pañuelito mojado para limpiarte la tierra. - Nunca supe si te gustaban las flores, pero elijo siempre las mismas porque son los colores de tu equipo. Si la música fuera flores te daría unas "dejalo ser" con una notita diciendo que nunca me voy a olvidar que son cuatro. -
Esto se transforma en otra de las cartas que te escribo cuando escucho acordes menores y unas cuantas palabras acertadas. Otra de las cartas que apilo en una esquina de la habitación, aunque todos crean que es desorden, para leértelas en navidad, antes de que lleguen tus padres y nos arruinen el clima. Y esta navidad tengo algo lindo que contarte, además de las cuatrocientas cincuenta y tres lágrimas de regalo. Tengo tantas cosas lindas que contarte, que te harían sonreír y decir... No. No sé qué dirías.
Descubro entre aves metafísicas la silueta de un hombre de voz de oro, que entrega su piel a la lluvia porque quiere revivir la tierra. Su nombre me es familiar, mas no me conoce, pues yo soy aquella que va delineando su existencia con la esperanza de hacerlo real.
Dirá Pluscuam Perfecto palabras como sombras que sólo los sueños entienden. Y alguna vez podré oírlo y sabré que alguien más me está soñando.

Enamoradas del aire III

Vi la playa una mañana. No era ya playa: una muchacha dormida en ella la había teñido de azul.

Enamoradas del aire II

Vi a la niña del cabello encendido. Se sentaba en la vereda mirando pasar una procesión de ramitas y silencios. Entonces me habló: "Dejá de volar entre los pétalos llevados por el viento y empezá a bailar entre las flores." El fuego la consumió antes de que le diera las gracias.

Enamoradas del aire I


Espera al día hasta que caiga, como pintada por el sol. La veo, en la etérea arena de la madrugada, extenderse como la playa. La muchacha de luces, de leches y fuegos, presta su cuerpo para que conversen la noche y la mañana.

diciembre 02, 2007

Tus manos ya no están
en este caos de corrosión que son las horas en la noche
esas que nunca compartimos
porque el frío es más fuerte que la piel

Mi cuerpo está hecho de retazos de eras
y somos la sed buscando aire y lluvia.

Tengo que pedirte que pares
esta vez
necesito tu existencia
aunque sea virtual
aunque sólo tus palabras lleguen a mí
es suficiente

cualquier alfabeto alcanza

si descubro mi oscuridad en tus versos
mis silencios y mis manías
en las fotos que nunca

ahora es lejano
el tren
La Boca
y esa mariposa que nos calló
unos cuatro minutos y medio

y vos

Pez de mis sonrisas
no te tengo ya en las manos
ni mucho menos
en la piel

algo me anuncia un final absurdo
mediocre
y como siempre lloro porque te extraño
en Joni Mitchell
en Radiohead
en Janis Joplin
y el jazz que nunca compartimos

Llueve en Rangoon
pero no sabés por qué te lo digo
a vos
el único

Pez de mis días de sol helado
acá viene un colectivo naranja y verde que inventé para nosotros
Voy a subir
y cerraré los ojos
rogando que tus alas hayan esperado
un rato nomás

Soy esa bandera que vuela como muerta
nunca inerte
y te espera cerca del muelle.


diciembre 01, 2007

Pluscuam entre las manos

Descalza, atravieso el campo hasta vos, como siempre sobre los girasoles imposibles de mi recuerdo. Hasta vos, sin rostro y con la piel hecha de sol. Hasta vos, que sonreís tranquilo y me das la mano.

Entonces nos deshacemos en la tarde apenas tarde, un único rayo de luz, con los cuerpos abiertos al cielo y al frío. Y somos tierra y aire y aves de colores insólitos. El juego de nuestras manos predice el despertar de un mundo etéreo, hecho de lluvia y quebrarse de hojas.

Con vos creo mi propio Octubre, lo pinto de tus silencios y mis enigmas. Allí habitan mis palabras perdidas, seres de perfumes varios que sólo vos podés recobrar aunque el instante muera sin pronunciarse.

Descubro en la maleza de tu pelo esas imágenes que se escapan cuando duermo y llegan a vos que sos su verdadero dueño y no pretendo ya que no me ves, aunque desconozca tus ojos. Es esta calma, la armonía venida piel, que me alcanza el pecho. Es la saturación absoluta que nos rodea lo que me dice, en una brisa, que mi nombre es tuyo desde el comienzo.

noviembre 13, 2007

No voy a hablar claro, voy a esconderme en el reflejo del día. Miraré al frente, incluso a tus ojos, y sonreiré como insinuando una sonrisa que oculta un secreto. No dejarán mi boca palabras que descubran al bicho que agoniza en mi placard. No pretendo que lo entiendas, sólo espero cortar las cuerdas con el silencio. ¿Quién podrá decir que miento? Hablo en la lengua de los espirales, digo agua y árbol y no es cierto y todo eso es. Hablo de espejo y detrás de esas letras no hay niño ni Paisano, sólo el juego de las luces en la pared desnuda. No son obra mía sus sombras. Pero escribo Basta y me contradigo, pues esta es la única palabra que lleva un nombre escrito. Es la única palabra que esconde tras sus costuras la última que tengo para darte: un Adiós azul escrito bajo la tarde.
Voy a eternizarte entre chupetines de frutilla y cigarrillos, aunque la silueta de otra mujer me mantenga oculta, aunque no me puedas ver porque su piel se lleva el sol. No importa - te prometo que no importa - que yo me desvista el espi­ritu frente a vos y mis uñas escarben el marmol buscandote. Voy a tejer los silencios con la sombra de tus ojos, aunque esten ciegos y me quiebren las rodillas, aunque los abrazos partidos se vuelen con el viento y tus sonrisas se me queden pegadas a las pupilas. No importa. Aprendi­ a contemplar la vida, a quedarme quieta para oi­r la nada: puedo dibujarte sin que lo sepas.
Abro las puertas
y dejo entrar el sonido de las trompetas
entrecuerdas
dejo entrar serpientes
y a cada uno de mis amigos
sacerdotes sucios
que ofician el ritual
entre el whisky, el jazz y los cigarrillos.

Abro las puertas
al mundo del vinilo
al viento del Río de la Plata
(que no huele a Sena
aunque lo deseemos)
a las nubes que se cuelgan de las cumbres
de los pies sangrantes de Cassandra,
del pelo de la dama azul,
del último cigarrillo del poeta perdido

Abro las puertas
a sus rituales y sus años
a todas sus penas
a sus amores

Abro las puertas
a la nueva era
de los hijos de los relojes
A mi más pequeño bicho,
mi más precioso carbón.

Ella camina
mira atrás
busca
mi mirada que dice sí

Ella se enrieda con las luciérnagas
en su diminuta minúscula espera
y la veo entre la multitud
y le veo reír los ojos
enormes

- y el diamante más inmenso se perfila
ahora en blanco y negro y ladrillos -

Ella también se cansó de este sol
y canta
y cuando canta está lejos
(cada vez más cerca del sol)
y en su sonrisa se reflejan
todas las luces del mundo

Ella es un bichito de felicidad
que mira y mira y abraza desde la esquina
desde sus ojos
que no pueden mentir

- mira
y te atraviesa el alma -

y duele
verlos turbios
ensombrecidos
de palabras, nombres
que le pesan

Duele saber
que algo detrás de las nubes
puede aunque sea un instante
apagar su brillo.
Vean al trío de locos que avanza
Codo con codo devorando las sombras
La piel abierta al fresco y al rocío

Ella es un hada invisible que persigue
los pies de los gigantes alargados en las luces
de una ciudad naranja y negra

Los gigantes avanzan
ella flota tras la lente.

- El hada dice que todo se ve tranquilo
descubre el asfalto
se sumerge
Y contempla la grandeza de su altura -
Buscan algo, los locos, y ríen
El tiempo no corre en sus pasos
Sólo la intriga eterna de los que no duermen

Persiguen el principio del círculo
Allí donde las calles se reordenan
Y los fantasmas toman mate en la madrugada

Allí, los niños de la noche
Buscan las puertas del infierno

- El hada dice
entrecortada
Me muevo
Sólo una estrella que escapa de tus manos -

La noche empieza a ralear
Lo saben,
Ya no pueden escuchar
la respiración de la ciudad.

- El hada dice ni las calles ni los gatos
Son iguales
Ni las lunas eléctricas en tu mejilla
Sólo queda el eco de una sonrisa -

Los locos arrastran los pies
El sol sale ya y se lleva
Parque Chas entre las manos.


Seremos mil seres contra la noche

pero al fin descubrirás que sólo somos
un mismo latir

y que es tu destino retener el sonido.
Busco el espejo
les indico el camino como una madre
como la sacerdotisa destruida por la fiebre
entregada a esta empresa vacía
a esta música imposible

Aún así
busco el espejo
bajo lluvias y veranos
bajo las mil flores de tu tumba
bajo las sábanas sucias de la ciudad.

Busco el espejo en el origen
porque allí encontraré mi nombre.
A los que nunca han de partirse.
Y cuando de la nada sale el sol
y te llena las mejillas de rosa
y desaparecen las pupilas
y no hay pestañas chorreándose por la noche
y no hay niña de pies deshilachados
tropezando
tropezando él subió a la nube de tu cuello
y ahora ahí
en tu sonrisa
está el poeta

ahí
en su sonrisa
está cassandra

no hay tiempo para ustedes
sólo el instante en que las miradas se cruzan
y se sumergen.

noviembre 11, 2007

I.

Soy el espejo.
Nadie puede ver a través de mí:
esa es mi condena infinita.

II.

No hay coincidencias
sólo malas pasadas del Autor,
que merece un premio Nobel.

III.

Werónika se extiende
y yo no puedo separame de ella.
No recuerdo cuándo me convertí en su sombra.

IV.

Despierto en la noche.
Susurran un nombre
no es Verónica
pero es el mío.

noviembre 06, 2007

Nombro con tu cuerpo la vigilia del aire
esta estepa
y las ramas del silencio

Nombro las horas de la muerte muda
tus brazos
y el presagio de la alborada

No tengo tu cuerpo
aquí
mis manos abiertas al río
aquí
tu piel se estrecha por mis dedos
aquí
sólo hago de tí un reflejo.

octubre 29, 2007

Estoy cansada de los adioses que están rodeándome estos días. Estoy cansada de moverme tanto. Quisiera regresar a un tiempo en que todo era fácil, pero no existe. No tengo un instante de libertad absoluta en mi pasado, no tengo un instante de felicidad tranquila. No. Fui feliz en pedazos. Fui hermosa cuando más horrible me veías, porque los ojos de los demás me limpiaban la sangre y el barro que tu habías desparramado. Me odiaste. Pero yo no puedo odiar. Yo puse la otra mejilla hasta que ya no doliera, y era cada vez más. Los ojos de los demás no eran los tuyos. Pero me querían, aunque vos no lo creyeras. Nosotros, vanos, poetas, bohemios, sucios, alcohólicos, mentirosos, actores, vacíos; nosotros, retazos embebidos en formol, pieles grasientas y llenas de sol. Nosotros teníamos amor. Vos, no lo sé.

octubre 18, 2007

VII. (Serie "El regreso de la Enamorada del Muro")

- No puedo llorar.
- Ya lo sé.
- ¿Cómo hago?
- ¿Para borrarlo? Con borra-tintas.

VI. (Serie "El regreso de la Enamorada del Muro")

- Necesito volver a distinguir mis ramas de las suyas... Necesito desaparecer de su jardín
- y correte
- No puedo, mis raíces están demasiado hundidas en la tierra.

V. (Serie "El regreso de la Enamorada del Muro")

- Estoy cansada de estar de este lado, de espiar por encima de la medianera y que me den la espalda...
- Pero vos mirás donde no tenés que mirar. Si no corrieras la vista cada vez que te cruzás unos ojos...
- ¿Cuándo te creés que fue la última vez que otros ojos buscaron los míos?

IV. (Serie "El regreso de la Enamorada del Muro")

- Vos te los buscás enroscados también...
- ¿Y qué esperabas? Después de todo, es lo natural, son de la misma especie...
- Sabés que no podés amar, ¿qué te hace creer que ellos sí?
- ...
supongo que...
...
sí...
tiene que ser eso...
...
las ramas que se enriedan con las mías.

III. (Serie "El regreso de la Enamorada del Muro")

- ¿Sabés una cosa? me volvió el humor de tirarme a un pozo infinito. Digo, si de torturas hablamos, hagámoslo bien absurdo, ¿no?
- Dale, Ena, no seas exagerada...
- Vos también... ¡le pedís peras al olmo!
- En realidad ni peras ni olmo, enredadera y arbusto.
- Te divierte, ¿no? Mientras tanto yo me pudro como siempre que algún idiota intenta trepar por mi espalda.

II. (Serie "El regreso de la Enamorada del Muro")

- ¿Y entonces qué vas a hacer?
- Voy a extirparlo con poesía, como siempre. Y claro, las últimas partes con aguarrás.

I. (Serie "El regreso de la Enamorada del Muro")

- Yo suelo ser de la gente que dice las cosas porque o me las arranco de la piel o me comen poro a poro. Pero esta vez...
- ¿Esta vez no es tan grave?
- Qué no, es terrible. Pero hay algo, mi intuición me dice que no lo haga. Es diferente, pero no sé por qué.
- Vos decís que...
- Sí, es por el exceso de silencio. El que lo quiebre se hará cenizas.

octubre 16, 2007

Gaucho(por primera vez)

Me cansé de los espejos. Me cansé de ocultar tu nombre para no saberte, cuando sé en detalle cada uno de tus lunares. Y también sé que te llame como te llame, puedo nombrarte de noche sin que lo sepas. No pertenecés al campo. Sos uno más de los seres oscuros de esta ciudad podrida. Sos uno más de los seres oscuros de esta ciudad podrida que no puedo soltar.
Parezco idiota, realmente, buscándote entre multitudes anónimas, esperando algo que no sé pero sé que no existe. A vos. Pero maldito cigarrillo con marcas de rouge, seguís acá y no puedo decir "Gaucho" por miedo a hacerte real. Tendría que aprender alguna vez, ustedes nunca son reales, por eso no recuerdo tu nombre.

Federico(por primera y última)

Si pudiera pedirte, como antes, que me mires, que me mates, que me veas de verdad contra la tarde a medio morir. Claro que no lo deseo realmente, claro que te prefiero extirpado de mí, pero este sabor a Agosto añejo me arranca a veces. Extraño mi hogar, tal vez, mi hogar en tu cuerpo estirado como los faroles, mi castillo en tus palabras. Extraño sentirte poeta y muro a través del edificio – tu cabeza entre mis manos– los autos, y los cigarrillos que fueron nuestros testigos en las horas robadas al día. Pero no extraño tu silencio, los puñales de tus ojos, no extraño tu mentira cubierta de carbón. No te extraño a vos, Federico, sólo al personaje con el que jugaste ese rato.

octubre 15, 2007

Busco tu boca
de humo
las palabras cuelgan
sólo un instante
no quiero oírte

Hablás en espirales

septiembre 27, 2007

Quiero deshacer mi cuerpo
fundirlo con la lumbre que se acerca
ser la nada e infinita
ser el viento que se cuela entre los árboles

Pero necesito una última pieza
el espejo
que sos vos y no la lluvia
No hay piedad
mis pies se quiebran tras tu manto
Ella corre entre las plantas
no tiene amor ni soles
no hay piedad para la mujer
de los labios de sal

Ella baila sobre el agua
sin pasado ni futuro
no tiene tiempo y su figura
se pierde en la cascada

Ella duerme en la tierra
la noche no alberga su alma
la lluvia desdibuja los pasos
de la mujer de manos de aire

Ella gira contra el viento
solo el alisio la toca
su silueta se funde
en el solsticio de invierno

Ella es la muñeca perdida
el fuego no quema su piel
y nada queda ya
que la haga humana

Ella es solo un bosquejo
que alguien dejó olvidado en mi cuerpo.
Perdí el sonido de las aves
no queda nada que retratar en el mundo
y las palabras se gastan y huyen

Necesito que me despiertes
que me hagas renacer en la mañana
y entregues tu voz a la noche

Te necesito
para liberar mis pies de las raíces
para guardar todo el aire entre las manos
para hundirme en el crepúsculo
y olvidar que existe la muerte

Te necesito
pero no puedo pronunciar tu nombre.
La princesa cromática regresa
vestida de hierbas
seca hasta la médula

Mueren las luces a su paso
la princesa lleva el dolor tatuado en los párpados.

Nadie viene a rescatar a la princesa
que sube escaleras sin fin
en el suplicio oscuro de sus años
vacía de dioses y lunas
blanca y negra
desde que los espejos le negaron la imagen
No pidas perdón
esta noche es perfecta para la decepción
Disfrutá del silencio
es lo único que tengo para ofrecerte

mis labios no guardan nada para vos
ni mis palabras
ni mis canciones
te sirven
si no ves que el blanco se enturbia
y las luces se van
si no me ves, teñida de azul.
Matame
. con las manos cubiertas de fuego
Espero a aquel de los ojos vacíos
. que trae el final

Una daga
. antigua como la tierra y mis huesos
gélida
. que nadie puede sostener
. ni las luces
"Mi alma es un muro que ya no canta"
L. A. Spinetta


¿Dónde quedaron las sonrisas
las flores, las estrellas, el bosque?
¿Dónde quedó el viento de mi pollera?
No hay colores
ni melodía que los reviva
No puedo cantar tu canción.

No llores
pero me he vuelto de piedra

Las palabras chocan contra las paredes
no son tu voz ni tu mañana
y no hay aves que nos recuerden
La noche es nuestra sentencia
nuestro maldito juez
¿quién dirá entonces que tuve la culpa?

Supe ser música
ahora soy sólo el muro desnudo de una ciudad
cubierta de sal
no hay más que silencio blanco alrededor
- Nunca
hubo color
sólo
el breve instante
de tu brillo -

Voy a guardar los escombros
olvidar
todo lo que amé y me fue negado
las sinfonías inconclusas
la nena de dedos rotos
los fantasmas que recorren mi casa
pero sólo eso son

Voy a guardar todo en una caja
para prenderla fuego
la próxima noche sin luna:
No me detengan
Estoy aprendiendo a crear el morir estruendoso.
El pétalo decía que no
y salió de tu boca.

Ahora
¿qué voy a hacer con todos estos colores
que siguen formando marrón?
¿Que no tengo aire? Sí, es algo que había notado. Me falta un Paisano que ya no quiero, pero que dolía menos. Ahora las paredes sólo llevan mi nombre. Mi nombre, por siempre solitario, vagando por el barrio en busca de alguien que lo quiera. Claro, querer es una idiotez. Querer te hace de cristal, te hace deshidratarte y deshilacharte. Querer te deshace y por alguna razón seguís buscándolo. Pero no soportás el vacío. Yo lo sé, no soporto el cuenco vacío de mi pecho, donde todavía queda algo que parece ser una pasa de uva y alguna vez fue un corazón. Se rompen las cosas, y si no se arreglan entran en desuso y después se olvidan. Ya te tatuaste algo que no querías olvidar, pero fue sólo para sacártelo del corazón y hacer lugar. ¿Para quién? si nadie te busca a vos.

septiembre 25, 2007

No quiero hablarte de amor
quiero nombrarte las cosas más simples
en el idioma de la tierra y los árboles

decirte que una mariposa muerta
es una flor amarilla en el empedrado

que la ciudad es la tumba
de los hombres de sal

y por las noches aún se oyen
los rituales de sus memorias

que el naranja y negro abren las puertas
para que te encuentres con vos
a la vuelta de la esquina

-que no puedo sacarme Buenos Aires de las uñas -

que mis versos son fotografías
de lo que gira ante mis ojos

quiero enseñarte a ver el pasto entre las baldozas
el verdadero color de nuestras pieles

quiero que aprendas a mirar
y descubras que mis pecas se reordenan por las noches.
Si todo color se borrara del día
y sólo quedaran en pie los edificios
muertos como las flores y nosotros
y las iglesias que crecen a tus pies

si nadie dijera una palabra
y un espiral de labios secos fagocitara
nuestras sonrisas y los picos de las aves
entre darbekas rotas de viento

Te pediría una melodía
y cantaría al sol y a la mañana
entre los arpegios ocultos de los ombúes

Te diría que abrieras los ojos
para ver el blanco que creamos
con todos los colores del mundo

septiembre 24, 2007

"¿por qué habré venido hasta aquí
si no puedo más de soledad?"
L.A. Spinetta



Me darás el tango más triste
prendido al borde de la noche
esa sombra que escapa de tu pelo
y me tiñe

Me darás el vino agrio del silencio
derramado por tus mejillas
el viento que no te toca la piel
y me abriga

-No puedo mentirte
este instante es infinito. -

Me darás muerte sobre el río
la vendimia desteñida de octubre
Me darás todos los colores del mundo

Me darás el sabor del sol entre las hojas
tu entera anatomía
y el talismán de tus presagios
Me entregarás todo tu ser en el extremo del día.

- No quiero estar aquí
pero me apretás la mano

Y me quedo:
tengo tus ojos entre mis labios. -

septiembre 23, 2007

Vení
sentate a mi lado
que los barcos están por zarpar
y va a hacer frío por aquí

Quiero mostrarte algo
el miedo que me da tu piel
cuando tus ojos se enturbian
quiero mostrarte el secreto de mis palmas
que llevan escrito tu nombre y tus años
pero no podrás entender
desde tu altura
no podrás verme de verdad

Quiero decirte algo
pero no me dejan tus manos

quiero mostrarte
que no tengo máscaras
cuando tu sonrisa se suelta
cuando el último sol se esconde
y nos quedamos con la noche del puerto
con el mármol de la escalera
y las iglesias partidas
con este naranja sordo
que oculta tu rostro

Quiero enseñarte
pero tu silencio mira la otra orilla

Quiero contarte
la historia del comienzo del mundo:
ahora los barcos huyen,
y si escuchás más todavía
vas a ver que pronuncian
el nombre verdadero de las cosas.
Ahora,
prestá atención
este es el sonido de las estrellas cuando mueren.

agosto 30, 2007

Tengo sólo mis manos para darte
que dibujan el camino de tu espalda
y trenzan los espirales del silencio
Pero esta noche
las manos son mías
y no tengo nada que ofrecerte
mientras desanudás una por una
las pocas estrellas del cielo de invierno
mientras cada bestia en la llanura
cierra los ojos
en este instante
en esta noche
no hay hombres congelados
ni vírgenes de labios partidos
no hay amores fugaces
ni camas sucias
no hay dolor
no hay mentira
En este instante
por esta noche
cada ola se detuvo antes de alcanzar la roca
en este instante
por esta noche
mis manos son inútiles frente a las tuyas

junio 05, 2007

Quiero que me des tus manos
y construir una escalera al vacío
desperdiciarlas en solo un instante

Quiero morder tus entrañas
y encender el aliento de tus poros
hasta penetrar los oídos de la noche

Quiero hundir mi silencio en tu vientre
y perder mi sangre, mi piel, mis huesos
dejarte beber la sal de mi miedo

entonces serás mi cuerpo
entonces,
entre las últimas estrellas,
gritarás mi nombre.

mayo 05, 2007

No Regrets

Abrime
mi espalda es un cofre de esperas
pero no hay amor ahí dentro
no hay amor entre los muslos desnudos que ofrece la niña
no habrá amor
ni niña

tiemblo
tejo brumas a tu alrededor

y detrás
una niña
mordiéndose los dedos

No la verás
ella se abandona
y la carne ya no soporta el aire

cuando la destroces
su media sonrisa se trenzará con las lágrimas
con la sangre
con el terror
con el silencio
con la desidia

ella jamás dirá una palabra
y vos no podrás pronunciar su nombre.

abril 29, 2007



Queríamos tanto más, más que el fuego y las palomas, más que la tinta pegada a los cuerpos. Queríamos la sed verdadera y morir en la intrascendencia. Queríamos ser la lluvia, fundirnos con la lluvia sin poder beberla, convertirnos en los personajes inútiles del absurdo. Queríamos demasiado, más de lo que nos podíamos dar.
Y ahora el banco está vacío y llueve, y vos estás en medio de algún estallido de neuronas, ajeno al mundo.
Cómo moría en vos antes de eso...
ay, cómo brillaban tus ojos cuando el mundo era tu cuerpo.

abril 28, 2007

II. ¡Qué lindo está el cielo esta noche! Vamos a caminar un rato, ¿querés? Sopla una brisa, pero claro, vos no la sentís, tu piel es de plástico. Sigue siendo una piel bonita, no te enojes, que si vos me dejás de hablar me quedo sola. Quisiera que mami estuviera acá. No, no sé exactamente dónde es acá, acá, sólo acá. Vos tampoco sabés, ¿no? Lo sospechaba, vos nunca sabés nada, sos un poco hueca. Pero está bien, nadie espera nada de vos más que te estés quietecita y preciosa, perfecta. También esperan eso de mí, y se enojan cuando me ensucio o juego con el perro, y me retan porque no sé comportarme. Ah, ¿pero ahora? Ahora mami quiere que me levante, que corra, que arruine el vestido que me regaló la abuela...ahora que me porto bien y no me muevo llora. Mami, estoy bien, te escucho, pero no puedo contestarte. Mirame, soy una muñeca, como me enseñaste. Mirame, mami, soy una buena hija ahora, ¿por qué llorás?

abril 26, 2007

pulseras y manos y una estepa separándonos los dedos que no se tocan ni se buscan.

y aún así, nerviosas,
no hay piel no hay piel

sólo estepa.

abril 14, 2007

I.

Una gota quebró la muerte. Ahora no hay gatos ni peces. Las muñecas rotas de Marita juntan polvo en el rincón que destinamos a esos dolores secos. como las muñecas. La nena duerme, yo te juro que duerme y que puedo ver como su pecho sube y baja. Todavía. No te acerques, no fumes al lado de ella, animal. Bueno, perdón. Pero le hace mal, se agita, salí, ¡salí, me vas a matar a la nena!
Mirala, aún tiene los mofletes colorados, y los labios entreabiertos, bien rojos, como mi hermana. Yo no, yo no tuve la suerte de sacar esa boca preciosa de muñeca, esa piel de leche. Y esos ojos que no se abren hace tanto. Marita, mi vida, ¿qué estarás haciendo en esa cabecita oscura tuya?

marzo 25, 2007

Una sola muerte
para abrirte el pecho antes del día.
Un solo día, para atravesar el espejo.

marzo 14, 2007

Tenemos poco tiempo
para excavar tanta manía de piel
todo el desperdicio entre las costillas y el aire
y es urgente
imperiosa
tu presencia, paisano
o la tuya, arlequín de rizos cautivos
antes de que la hiedra me cubra
y sea inalcanzable

sáquenme
de esta dejadez vacía de sentido
de este augurio silenciado por las torres.

No quiero ya
ser una princesa congelada
No quiero nada
más que un poco de poesía
Ojos descoloridos
huyendo en el canto de la marea
No
tus ojos
se han perdido
pegados a la arena nocturna.
Tengo una caja escondida, una caja que cambia de color y contenido. Cuando es verde oculta fotos en blanco y negro de un joven de ojos transparentes, canciones tristes y cuatrocientas cincuenta y tres lágrimas. Torna púrpura y guarda treinta y cinco niños sonrientes en la paleta más gastada, guarda todas sus peleas, guarda sus lutos y travesuras. Pero ellos no están.
Hay días en que se vuelve gris y se resiste a ser abierta, para revelar infantes partidos y muertes prematuras y silencios iniciados por el estallido de una taza de café contra la pared. Una taza de café con café. Y el miedo de los niños.
Cuando abierta de noche, la caja muestra un laberinto, una niña y un paisano, muestra una Alicia latina al pie de la cama y las predicciones de la bruja que duerme.
Nunca la caja me muestra tu rostro.
Los días de lluvia se pinta de azul y casi me obliga a quitar la tapa para encontrarme con un hombre sentado sobre los girasoles y su melodía. Pero él no me mira y sigo sin conocer su rostro.

Tengo una caja escondida que abro sólo cuando no hay nadie. Tengo una caja que me recuerda quién soy cada día.

marzo 06, 2007

no quiero
y así, dejar de mirar de reojo
ya no se puede evadir

han puesto a andar la máquina
no.
he puesto a andar
la escena que escribí con ese objeto asesino
he puesto a andar la escena
casi sin querer

ahora no se puede frenar
- bien advertían del botón rojo -
y me siento entre el público
incapaz de imitar la realidad
incapaz de moverme yo hacia el escenario

actúen, actúen
pero no esperen de mí aplausos.

actúen
y suelten todo lo que guardé para que ustedes digan por mí.

febrero 18, 2007

Tu aliento
tu aliento sobre el mantel
y un poco de vino

se evapora, mi vida
y no quedan más que uvas ensangrentadas
y un cuerpo
mi cuerpo
pudriéndose
fermentando cada gota de azúcar en él

muere
muere
bastarda
.
.
.
muere


sólo te hablo a vos
y al humo que deja mi boca.

febrero 06, 2007

Escondo las manos
sonrío
la tijera está lejos
muy lejos
sonrío

El petirrojo tiene la voz negra, mi amor.
Y la enamorada del muro ha caído una vez más.

Sostengo la mirada
mientras mi cabeza rueda
y golpea contra sus pies.

Ya no sé si le miento a él
o a mí
pero se siente bien

Nadie ha visto nada
y nunca sabrá que el mundo ha muerto

yo sigo de pie.