Persiguiendo los conejos que saltan entre los edificios, sólo para cruzar al otro lado.
noviembre 13, 2007
y dejo entrar el sonido de las trompetas
entrecuerdas
dejo entrar serpientes
y a cada uno de mis amigos
sacerdotes sucios
que ofician el ritual
entre el whisky, el jazz y los cigarrillos.
Abro las puertas
al mundo del vinilo
al viento del Río de la Plata
(que no huele a Sena
aunque lo deseemos)
a las nubes que se cuelgan de las cumbres
de los pies sangrantes de Cassandra,
del pelo de la dama azul,
del último cigarrillo del poeta perdido
Abro las puertas
a sus rituales y sus años
a todas sus penas
a sus amores
Abro las puertas
a la nueva era
de los hijos de los relojes
Ella camina
mira atrás
busca
mi mirada que dice sí
Ella se enrieda con las luciérnagas
en su diminuta minúscula espera
y la veo entre la multitud
y le veo reír los ojos
enormes
- y el diamante más inmenso se perfila
ahora en blanco y negro y ladrillos -
Ella también se cansó de este sol
y canta
y cuando canta está lejos
(cada vez más cerca del sol)
y en su sonrisa se reflejan
todas las luces del mundo
Ella es un bichito de felicidad
que mira y mira y abraza desde la esquina
desde sus ojos
que no pueden mentir
- mira
y te atraviesa el alma -
y duele
verlos turbios
ensombrecidos
de palabras, nombres
que le pesan
Duele saber
que algo detrás de las nubes
puede aunque sea un instante
apagar su brillo.
Codo con codo devorando las sombras
La piel abierta al fresco y al rocío
Ella es un hada invisible que persigue
los pies de los gigantes alargados en las luces
de una ciudad naranja y negra
Los gigantes avanzan
ella flota tras la lente.
descubre el asfalto
se sumerge
Y contempla la grandeza de su altura -
El tiempo no corre en sus pasos
Sólo la intriga eterna de los que no duermen
Persiguen el principio del círculo
Allí donde las calles se reordenan
Y los fantasmas toman mate en la madrugada
Allí, los niños de la noche
Buscan las puertas del infierno
entrecortada
Me muevo
Lo saben,
Ya no pueden escuchar
la respiración de la ciudad.
Son iguales
Ni las lunas eléctricas en tu mejilla
Sólo queda el eco de una sonrisa -
El sol sale ya y se lleva
Parque Chas entre las manos.

les indico el camino como una madre
como la sacerdotisa destruida por la fiebre
entregada a esta empresa vacía
a esta música imposible
Aún así
busco el espejo
bajo lluvias y veranos
bajo las mil flores de tu tumba
bajo las sábanas sucias de la ciudad.
Busco el espejo en el origen
porque allí encontraré mi nombre.
y te llena las mejillas de rosa
y desaparecen las pupilas
y no hay pestañas chorreándose por la noche
y no hay niña de pies deshilachados
tropezando
tropezando él subió a la nube de tu cuello
y ahora ahí
en tu sonrisa
está el poeta
ahí
en su sonrisa
está cassandra
no hay tiempo para ustedes
sólo el instante en que las miradas se cruzan
y se sumergen.
noviembre 11, 2007
Soy el espejo.
Nadie puede ver a través de mí:
esa es mi condena infinita.
II.
No hay coincidencias
sólo malas pasadas del Autor,
que merece un premio Nobel.
III.
Werónika se extiende
y yo no puedo separame de ella.
No recuerdo cuándo me convertí en su sombra.
IV.
Despierto en la noche.
Susurran un nombre
no es Verónica
pero es el mío.
noviembre 06, 2007
esta estepa
y las ramas del silencio
Nombro las horas de la muerte muda
tus brazos
y el presagio de la alborada
No tengo tu cuerpo
aquí
mis manos abiertas al río
aquí
tu piel se estrecha por mis dedos
aquí
sólo hago de tí un reflejo.
octubre 29, 2007
octubre 18, 2007
VII. (Serie "El regreso de la Enamorada del Muro")
- Ya lo sé.
- ¿Cómo hago?
- ¿Para borrarlo? Con borra-tintas.
VI. (Serie "El regreso de la Enamorada del Muro")
- y correte
- No puedo, mis raíces están demasiado hundidas en la tierra.
V. (Serie "El regreso de la Enamorada del Muro")
- Pero vos mirás donde no tenés que mirar. Si no corrieras la vista cada vez que te cruzás unos ojos...
- ¿Cuándo te creés que fue la última vez que otros ojos buscaron los míos?
IV. (Serie "El regreso de la Enamorada del Muro")
- ¿Y qué esperabas? Después de todo, es lo natural, son de la misma especie...
- Sabés que no podés amar, ¿qué te hace creer que ellos sí?
- ...
supongo que...
...
sí...
tiene que ser eso...
...
las ramas que se enriedan con las mías.
III. (Serie "El regreso de la Enamorada del Muro")
- Dale, Ena, no seas exagerada...
- Vos también... ¡le pedís peras al olmo!
- En realidad ni peras ni olmo, enredadera y arbusto.
- Te divierte, ¿no? Mientras tanto yo me pudro como siempre que algún idiota intenta trepar por mi espalda.
II. (Serie "El regreso de la Enamorada del Muro")
- Voy a extirparlo con poesía, como siempre. Y claro, las últimas partes con aguarrás.
I. (Serie "El regreso de la Enamorada del Muro")
- ¿Esta vez no es tan grave?
- Qué no, es terrible. Pero hay algo, mi intuición me dice que no lo haga. Es diferente, pero no sé por qué.
- Vos decís que...
- Sí, es por el exceso de silencio. El que lo quiebre se hará cenizas.
octubre 16, 2007
Me cansé de los espejos. Me cansé de ocultar tu nombre para no saberte, cuando sé en detalle cada uno de tus lunares. Y también sé que te llame como te llame, puedo nombrarte de noche sin que lo sepas. No pertenecés al campo. Sos uno más de los seres oscuros de esta ciudad podrida. Sos uno más de los seres oscuros de esta ciudad podrida que no puedo soltar.
Parezco idiota, realmente, buscándote entre multitudes anónimas, esperando algo que no sé pero sé que no existe. A vos. Pero maldito cigarrillo con marcas de rouge, seguís acá y no puedo decir "Gaucho" por miedo a hacerte real. Tendría que aprender alguna vez, ustedes nunca son reales, por eso no recuerdo tu nombre.
Federico(por primera y última)
Si pudiera pedirte, como antes, que me mires, que me mates, que me veas de verdad contra la tarde a medio morir. Claro que no lo deseo realmente, claro que te prefiero extirpado de mí, pero este sabor a Agosto añejo me arranca a veces. Extraño mi hogar, tal vez, mi hogar en tu cuerpo estirado como los faroles, mi castillo en tus palabras. Extraño sentirte poeta y muro a través del edificio – tu cabeza entre mis manos– los autos, y los cigarrillos que fueron nuestros testigos en las horas robadas al día. Pero no extraño tu silencio, los puñales de tus ojos, no extraño tu mentira cubierta de carbón. No te extraño a vos, Federico, sólo al personaje con el que jugaste ese rato.
octubre 15, 2007
de humo
las palabras cuelgan
sólo un instante
no quiero oírte
Hablás en espirales
septiembre 27, 2007
fundirlo con la lumbre que se acerca
ser la nada e infinita
ser el viento que se cuela entre los árboles
Pero necesito una última pieza
el espejo
que sos vos y no la lluvia
No hay piedad
mis pies se quiebran tras tu manto
no tiene amor ni soles
no hay piedad para la mujer
de los labios de sal
Ella baila sobre el agua
sin pasado ni futuro
no tiene tiempo y su figura
se pierde en la cascada
Ella duerme en la tierra
la noche no alberga su alma
la lluvia desdibuja los pasos
de la mujer de manos de aire
Ella gira contra el viento
solo el alisio la toca
su silueta se funde
en el solsticio de invierno
Ella es la muñeca perdida
el fuego no quema su piel
y nada queda ya
que la haga humana
Ella es solo un bosquejo
que alguien dejó olvidado en mi cuerpo.
no queda nada que retratar en el mundo
y las palabras se gastan y huyen
Necesito que me despiertes
que me hagas renacer en la mañana
y entregues tu voz a la noche
Te necesito
para liberar mis pies de las raíces
para guardar todo el aire entre las manos
para hundirme en el crepúsculo
y olvidar que existe la muerte
Te necesito
pero no puedo pronunciar tu nombre.
vestida de hierbas
seca hasta la médula
Mueren las luces a su paso
la princesa lleva el dolor tatuado en los párpados.
Nadie viene a rescatar a la princesa
que sube escaleras sin fin
en el suplicio oscuro de sus años
vacía de dioses y lunas
blanca y negra
desde que los espejos le negaron la imagen
esta noche es perfecta para la decepción
Disfrutá del silencio
es lo único que tengo para ofrecerte
mis labios no guardan nada para vos
ni mis palabras
ni mis canciones
te sirven
si no ves que el blanco se enturbia
y las luces se van
si no me ves, teñida de azul.
. con las manos cubiertas de fuego
Espero a aquel de los ojos vacíos
. que trae el final
Una daga
. antigua como la tierra y mis huesos
gélida
. que nadie puede sostener
. ni las luces
"Mi alma es un muro que ya no canta"L. A. Spinetta
¿Dónde quedaron las sonrisas
las flores, las estrellas, el bosque?
¿Dónde quedó el viento de mi pollera?
No hay colores
ni melodía que los reviva
No puedo cantar tu canción.
No llores
pero me he vuelto de piedra
Las palabras chocan contra las paredes
no son tu voz ni tu mañana
y no hay aves que nos recuerden
La noche es nuestra sentencia
nuestro maldito juez
¿quién dirá entonces que tuve la culpa?
Supe ser música
ahora soy sólo el muro desnudo de una ciudad
cubierta de sal
no hay más que silencio blanco alrededor
- Nunca
hubo color
sólo
el breve instante
de tu brillo -
Voy a guardar los escombros
olvidar
todo lo que amé y me fue negado
las sinfonías inconclusas
la nena de dedos rotos
los fantasmas que recorren mi casa
pero sólo eso son
Voy a guardar todo en una caja
para prenderla fuego
la próxima noche sin luna:
No me detengan
Estoy aprendiendo a crear el morir estruendoso.
Ahora
¿qué voy a hacer con todos estos colores
que siguen formando marrón?
septiembre 25, 2007
quiero nombrarte las cosas más simples
en el idioma de la tierra y los árboles
decirte que una mariposa muerta
es una flor amarilla en el empedrado
que la ciudad es la tumba
de los hombres de sal
y por las noches aún se oyen
los rituales de sus memorias
que el naranja y negro abren las puertas
para que te encuentres con vos
a la vuelta de la esquina
-que no puedo sacarme Buenos Aires de las uñas -
que mis versos son fotografías
de lo que gira ante mis ojos
quiero enseñarte a ver el pasto entre las baldozas
el verdadero color de nuestras pieles
quiero que aprendas a mirar
y descubras que mis pecas se reordenan por las noches.
y sólo quedaran en pie los edificios
muertos como las flores y nosotros
y las iglesias que crecen a tus pies
si nadie dijera una palabra
y un espiral de labios secos fagocitara
nuestras sonrisas y los picos de las aves
entre darbekas rotas de viento
Te pediría una melodía
y cantaría al sol y a la mañana
entre los arpegios ocultos de los ombúes
Te diría que abrieras los ojos
para ver el blanco que creamos
con todos los colores del mundo
septiembre 24, 2007
si no puedo más de soledad?"
L.A. Spinetta
Me darás el tango más triste
prendido al borde de la noche
esa sombra que escapa de tu pelo
y me tiñe
Me darás el vino agrio del silencio
derramado por tus mejillas
el viento que no te toca la piel
y me abriga
-No puedo mentirte
este instante es infinito. -
Me darás muerte sobre el río
Me darás todos los colores del mundo
Me darás el sabor del sol entre las hojas
y el talismán de tus presagios
- No quiero estar aquí
pero me apretás la mano
Y me quedo:
tengo tus ojos entre mis labios. -
septiembre 23, 2007
sentate a mi lado
que los barcos están por zarpar
y va a hacer frío por aquí
Quiero mostrarte algo
el miedo que me da tu piel
cuando tus ojos se enturbian
quiero mostrarte el secreto de mis palmas
que llevan escrito tu nombre y tus años
pero no podrás entender
desde tu altura
no podrás verme de verdad
Quiero decirte algo
pero no me dejan tus manos
quiero mostrarte
que no tengo máscaras
cuando tu sonrisa se suelta
cuando el último sol se esconde
y nos quedamos con la noche del puerto
con el mármol de la escalera
y las iglesias partidas
con este naranja sordo
que oculta tu rostro
Quiero enseñarte
pero tu silencio mira la otra orilla
Quiero contarte
la historia del comienzo del mundo:
ahora los barcos huyen,
y si escuchás más todavía
vas a ver que pronuncian
el nombre verdadero de las cosas.
Ahora,
prestá atención
este es el sonido de las estrellas cuando mueren.
agosto 30, 2007
que dibujan el camino de tu espalda
y trenzan los espirales del silencio
Pero esta noche
las manos son mías
y no tengo nada que ofrecerte
mientras desanudás una por una
las pocas estrellas del cielo de invierno
mientras cada bestia en la llanura
cierra los ojos
en este instante
en esta noche
no hay hombres congelados
ni vírgenes de labios partidos
no hay amores fugaces
ni camas sucias
no hay dolor
no hay mentira
En este instante
por esta noche
cada ola se detuvo antes de alcanzar la roca
en este instante
por esta noche
mis manos son inútiles frente a las tuyas
junio 05, 2007
y construir una escalera al vacío
desperdiciarlas en solo un instante
Quiero morder tus entrañas
y encender el aliento de tus poros
hasta penetrar los oídos de la noche
Quiero hundir mi silencio en tu vientre
y perder mi sangre, mi piel, mis huesos
dejarte beber la sal de mi miedo
entonces serás mi cuerpo
entonces,
entre las últimas estrellas,
gritarás mi nombre.
mayo 05, 2007
No Regrets
mi espalda es un cofre de esperas
pero no hay amor ahí dentro
no hay amor entre los muslos desnudos que ofrece la niña
no habrá amor
ni niña
tiemblo
tejo brumas a tu alrededor
y detrás
una niña
mordiéndose los dedos
No la verás
ella se abandona
y la carne ya no soporta el aire
cuando la destroces
su media sonrisa se trenzará con las lágrimas
con la sangre
con el terror
con el silencio
con la desidia
ella jamás dirá una palabra
y vos no podrás pronunciar su nombre.
abril 29, 2007

abril 28, 2007
abril 26, 2007
y aún así, nerviosas,
no hay piel no hay piel
sólo estepa.
abril 14, 2007
Una gota quebró la muerte. Ahora no hay gatos ni peces. Las muñecas rotas de Marita juntan polvo en el rincón que destinamos a esos dolores secos. como las muñecas. La nena duerme, yo te juro que duerme y que puedo ver como su pecho sube y baja. Todavía. No te acerques, no fumes al lado de ella, animal. Bueno, perdón. Pero le hace mal, se agita, salí, ¡salí, me vas a matar a la nena!
Mirala, aún tiene los mofletes colorados, y los labios entreabiertos, bien rojos, como mi hermana. Yo no, yo no tuve la suerte de sacar esa boca preciosa de muñeca, esa piel de leche. Y esos ojos que no se abren hace tanto. Marita, mi vida, ¿qué estarás haciendo en esa cabecita oscura tuya?
marzo 25, 2007
para abrirte el pecho antes del día.
Un solo día, para atravesar el espejo.
marzo 14, 2007
para excavar tanta manía de piel
todo el desperdicio entre las costillas y el aire
y es urgente
imperiosa
tu presencia, paisano
o la tuya, arlequín de rizos cautivos
antes de que la hiedra me cubra
y sea inalcanzable
sáquenme
de esta dejadez vacía de sentido
de este augurio silenciado por las torres.
No quiero ya
ser una princesa congelada
No quiero nada
más que un poco de poesía
huyendo en el canto de la marea
No
tus ojos
se han perdido
pegados a la arena nocturna.
Hay días en que se vuelve gris y se resiste a ser abierta, para revelar infantes partidos y muertes prematuras y silencios iniciados por el estallido de una taza de café contra la pared. Una taza de café con café. Y el miedo de los niños.
Cuando abierta de noche, la caja muestra un laberinto, una niña y un paisano, muestra una Alicia latina al pie de la cama y las predicciones de la bruja que duerme.
Nunca la caja me muestra tu rostro.
Los días de lluvia se pinta de azul y casi me obliga a quitar la tapa para encontrarme con un hombre sentado sobre los girasoles y su melodía. Pero él no me mira y sigo sin conocer su rostro.
Tengo una caja escondida que abro sólo cuando no hay nadie. Tengo una caja que me recuerda quién soy cada día.
marzo 06, 2007
y así, dejar de mirar de reojo
ya no se puede evadir
han puesto a andar la máquina
no.
he puesto a andar
la escena que escribí con ese objeto asesino
he puesto a andar la escena
casi sin querer
ahora no se puede frenar
- bien advertían del botón rojo -
y me siento entre el público
incapaz de imitar la realidad
incapaz de moverme yo hacia el escenario
actúen, actúen
pero no esperen de mí aplausos.
actúen
y suelten todo lo que guardé para que ustedes digan por mí.
febrero 18, 2007
tu aliento sobre el mantel
y un poco de vino
se evapora, mi vida
y no quedan más que uvas ensangrentadas
y un cuerpo
mi cuerpo
pudriéndose
fermentando cada gota de azúcar en él
muere
muere
bastarda
.
.
.
muere
sólo te hablo a vos
y al humo que deja mi boca.
febrero 06, 2007
sonrío
la tijera está lejos
muy lejos
sonrío
El petirrojo tiene la voz negra, mi amor.
Y la enamorada del muro ha caído una vez más.
Sostengo la mirada
mientras mi cabeza rueda
y golpea contra sus pies.
Ya no sé si le miento a él
o a mí
pero se siente bien
Nadie ha visto nada
y nunca sabrá que el mundo ha muerto
yo sigo de pie.
febrero 05, 2007
Es la hora en que todos duermen menos nosotros. Es la hora de la poesía. Entonces había tanto de acertijo en el aire, las palabras flotaban entre nosotros y no salía el sol si no lagrimeábamos al compás de tu voz. Vibrabas, cada gesto como en un escenario enorme, y gritabas para tu teatro vacío que él quiere que sea reina y fueron reyes toda la mañana y qué tipo maravilloso, qué genio. Y nosotros, todos alrededor tuyo, con los ojos abiertos y húmedos. Y nosotros, amándonos todos a todos sin tocarnos. Claro, y ese cigarrillo que juré no escribir, pero que sos vos y sigue colándose a mi censura.
Andate. Es hora ya. Mirame, y veme de verdad, como si fuera la última vez.
Seremos nuevamente seres, lo prometo, pero no seremos nunca amantes ni cal ni pájaros. Ni seremos los mismos. Por eso te digo, escondé todas estas cosas en tu bolsillo, para sacarlas y contemplarlas en las noches de invierno. Así, no será en vano tanto sacrificio y ardor y muerte tras muerte en cada madrugada. Así, cuando cruces el barrio sentirás las cenizas en la cara y sabrás que estás sobre las ruinas de tu propio cuerpo. Adiós, es hora.
- Punto -
porque ahora no tiene plurales
ni salidas
ahora es un instante
no es proyecto
no es silencio
ahora es hacer
y es gritar con el alma afónica
con el pecho abierto al día
que hay un final
y no será hoy
es gritar basta
y abrir la sonrisa
luego de tantos años
para ver
y verse
por primera vez.
febrero 04, 2007
Sinfonías Inconclusas
las piernas ensombrecidas sobre la pared
y tu cuerpo contorsionado que llama al culto del viento
Ahí viene, niña
y planea llevarte.
Tu boca se entreabre
- tú no suspiras -
y ardes.
Todo se eleva:
oye el rugido
oye al cielo hacerse pedazos
oyelo bramar tu nombre y tus años
míralo
se revienta como tú contra todo en su camino
cada parte de su ser perdida
en un microcosmos de asfalto
Ni tu mueca
ni tus lágrimas
podrán devolver las piezas
y unas bragas
y unas piernas
y unos labios
sinfonías inconclusas
y un cigarro agotado
hasta que las palabras huyen
en el despertar de las piedras
Se proyectan y se pierden
y me sumerjo en una oscuridad densa
que se pega a mi piel,
y hace frío.
Oigo sus pasos
las siento
y se que he perdido.
Et nous, sur les bas-côtés, fiévreuxDe voir les trains s'éloigner
No hay luces, cariño. La luna no es roja como la última vez. Ya se ha vuelto una acumulación, una continuidad plasmada en tus pupilas...tus ojos no tienen color ni trenes. La estación está en silencio, en vacío, y dos niños balancean sus piernas en el borde. Esperan y sonríen y no habrá trenes. Una rosa. Qué manos pequeñas tienen los niños, la niña voltea pero no te mira. Para qué querrían manos más grandes, te encojes de hombros, como si eso importara. Pero los niños siguen allí. No habrá trenes, pero no oyen. Tu tampoco oyes, nadie surge como llamado por mi mirada y te alargas. La noche estalla sobre los cuatro idiotas de la estación, ellos son sus dueños porque son dueños del tiempo y de sus muertes. ¡No habrá trenes!, y los niños no oyen. No me digas que no grite. Pero no corren peligro, se cansarán y crecerán y ni siquiera quedará el recuerdo de los trenes oscuros, de nuestra estación. Y esperan. La niña se ríe y algo se refleja en tu mueca. No habrá, no habrá trenes...no habrá, niños, ni amor ni trenes... No necesitan más amor que ese. No ves la rosa, tu sonrisa esconde soledades. Y el tren pasa veloz y no se detiene y te incorporas y los niños han desaparecido y el tren también y estás temblando. Te sueltas de mí, te acercas a las vías, pero no las miras. Dejas algo suave en mis manos, y tus ojos reflejan la luna enorme sobre la estación, carmesí, y te sonrio: mi puño es demasiado pequeño para albergar la rosa.
enero 16, 2007
la puerta nos alienta, hermana mía
y todo arde
hay un final que nos rodea
pero puede no ser el tuyo
ni el mío
las escrituras antiguas rezan
un Destino sobre las paredes
y tu preguntas quién lo ha escrito
No conozco sus ojos
Pero es Él nuestro padre, niña
y sólo está jugando con nosotras
y no nos ama
Somos sombras
un vapor de su voluntad
y no morimos
No debes tener miedo
más que a tu espíritu
él tendrá la respuesta
Y no habrá angustia en el tercer escalón
y no habrá tiempo al otro lado
sólo un nirvana en el lenguaje del autor
Pero antes
cruza la puerta
¿te atreverás a descubrir su rostro?
Vamos,
voy justo detrás de ti.
enero 14, 2007
Cercanías
o menos
madrugadas
y vidrios y vidrios y vueltas y gritos
el último ruido
el suspiro seco
y un golpe
y vos girando y girando y el silencio y los vidrios
no son dos años
son unas madrugadas
volverás
tan sólo en unas noches
y otra vez y otra vez y seguirás inmutable y sonreirás
y el cielo y el cielo y vos arriba y yo en silencio
y la muerte y la muerte
y tu muerte
y mi muerte
diciembre 26, 2006
Aniversario
ranuras
ínfimas venulas
donde rugen dolores antiguos
y mi cabello largo se enrieda
con voces - ecos - de años de soledad.
Él no volverá
ya no me aferro a eso
¿y qué te sostiene
cuando no existe la esperanza?
No lo sé
de pie, no lo sé.
No me persigno
ni pido por él a un dios más muerto
sin embargo elevo mis ojos
y mis palabras
a una fuerza dormida sobre las nubes
y a un hombre sin rostro sentado junto a ella
que alguna vez fue niño de ojos transparentes
y manos deshilachadas.
diciembre 19, 2006
y rota sin ser dos
flotando en la intemperie de las rosas
marchitando sus labios
Tiembla o la noche está rotando
llora
o los ojos se derriten.
y sabiendo que no hay lugar para correr
dando vueltas en círculo
alrededor del círculo
sobre mí misma
girando y girando y girando
girar
es lo perfecto
girar
es el suplicio
girar
hasta taladrar el suelo
no sé mentir
ni yo me creo
supongo que la vida
es una moneda devaluada
¿será real?
¿tanto tiempo sin que nadie lo notara?
hartazgo
¿de qué?
¿de los papeles
de la comida
de la vida?
o del miedo.
¿a qué?
¿a qué?
antes de que mi mente explote
¿quién se quedará a limpiar las paredes?
tal vez lo adictivo sea
la incertidumbre
tentar un poco más
el borde
y la soga
y el filo
apretar
tirar
cruzar
un poquito más
no hay límites cuando no hay día
de mínimo derroche
y el tiempo
esa sensación
de que todo terminará
pero no el pánico
el karma
adicción al extremo
autodestrucción nativa
y un poco de saliva y sangre
o llena de basura
ya no importa
olvidé cómo llorar
este cuerpo no puede
abandónenlo
el capitán se hundirá con su barco
¿y la vida?
¡qué importa!
salir de cualquier lado
y sentir cualquier cosa
menos el encierro
y la oscuridad
o no
¿de qué lado estará?
entender
un poco mi pierna
una cicatriz que urge abrir
necesito
ahora
necesito resurgir
y poder
nunca
alguien abra
o apague la luz.
diciembre 06, 2006
de par en par
abierta al estío
y a la sal
Y la joven de oro
bañada en alba
aún descansa
aún descansas
diciembre 02, 2006
Así, sangrando entre las piernas, corrimos por las calles sin luces y dejamos atrás partes del sexo y de las palomas que escondíamos en el vientre.
¿Ahora entendés, mi amor?
II. ¿Ahora entendés por qué no notás la diferencia?
Estamos en una misión interminable, excavando en cuanto terreno baldío encontramos, y no nos importa ni edad ni sexo ni nombre, no nos importa si el baldío es el jardín trasero de la prisión o del hospicio, sólo buscamos emociones fuertes instantáneas, un momento de ojos enormes, un momento de humedad y un maldito latido. Uno sólo. Por eso no es suficiente.
III. Por eso seguimos vagando y chocando y dejando más aves por la tierra, y el círculo nos tienta, el círculo nos asegura algún segundo, pero es el mismo y ya no sirvió y no sirve ahora. Ahora buscamos enceguecidos por el sol, buscamos sentir el sol, buscamos pieles que ardan, buscamos labios indefinidos, buscamos manos y ojos, y ojos, y ojos. Los ojos no hablan de sexo. Ni las manos de amor. ¿Ahora entendés que no buscamos lo mismo?
noviembre 28, 2006
cuando todavía teníamos pecas
Por un tiempo eso fue suficiente
pero las valijas rotas en la esquina del cuarto
no guardan nada que extrañemos
- un pulover encogido, un cinturón que nadie usa
una foto de desconocidos
y medias impares-
Te diría que esto no es despertar
Las sonrisas en las paredes no son más espejos
las palabras -y esa mano-
no somos más nosotras.
hoy
hay tumores y tabaco
hubo lluvia
sol luna sol otra vez
hubo convulsiones en una garganta
vacía
pero no dolor no hubo
no hay
nada sensorial
no hay sangre ni gritos
sólo un poco de rosa sin filo.
No trepo al árbol
¿Para qué
si no puedo ser árbol?
No soy él
no soy ya
la reina de este mar de soledades
que choca contra las rocas de una cárcel
Mi cárcel es el silencio de mis manos
es la página repleta
de palabras sin nombres
de muerte en latidos singulares
y cenizas que no se mueven
Hay una luz
y no me toca
Hay escombros y algo
que fue un barrio
y no hay más verde
Todo es lento
desde que mi reflejo se fugó de mí
- ¿acaso eso fue una media sonrisa?
¿Será W que sigue aquí?-
Esta nada es la adolescencia de las razas
el otoño de la esencia.
ya no intentes herirme
no podrás hendir tu puñal en mi carne
acaso fui yo quién bañó esta piel con cemento
acaso fui yo quién desafiló cada tijera entre sueños febriles
no importa
nadie se hará cargo
y nadie sangrará en mi castillo.
Zona de derrumbe
Un abismo gris agrieta estos huesos
he mudado mi piel
he mordido las mas oscuras facciones
y las entregué al fuego
Las miré consumirse y una sonrisa descosida
surgió en mis labios
ensangrentada sonrisa de cartón quemado
y levanté los párpados otra vez
y mis ojos no estaban allí
- Ella dijo algo sobre engaños
dio un portazo y desapareció
dejando unos corpiños tirados al pie de la cama
Mi mujer
concebida bajo el tiempo y la tinta
abandonó su morada en mi cuerpo
y me convirtió en otra piedra gris
Es tu culpa que este ritual haya tenido lugares
tu culpa, paisano, que te la llevaste y sabías
que era mi amante y mi fuente de vida
y sabías
que lo unico que te pedía era que me la regalaras
Pero no podías dejar caer tus plumas
no podías soltar una parte de tu piel. –
Levanté los párpados
la busqué
pero este rostro no es otro rostro ni es este
ella no se ve y decidió
partirse
partirse y no ser dos
-no podría decirte que esto es despertar –
Salí del laberinto
enterré las cenizas bajo un cerezo
y seguí el camino buscando al lobo
llovía
los seres vivos se escondían bajo los arboles
y llovía
y no me mojé
Bebí la lluvia
pero ya no derretía mi piel
y llegué al espejo
llegué al espejo que siempre buscamos
y no pude cruzar
La vi correr del otro lado
me pregunté de que huía
y estabas sentado detrás del espejo
con la cabeza hundida entre las piernas
masturbándote
aún quedan acertijos por descifrar
unos jeroglíficos
y escarcha roja sobre la almohada.
El camino se escondió de mis pies
mis pies, que se llenaron de zarzas sorteando esquinas,
y ahora no puedo encontrarme donde me dormí.
el otoño me sorprendió
con el cabello más oscuro
un dejo de infancia en la nariz
y del lado de afuera.
Miro la puerta cerrada
el laberinto se perfila como una soledad entrañable
la fortaleza que construímos día a día
que alberga cuanta destrucción crea nuestra sonrisa.
Pero no me deja entrar
porque ahora soy él
soy el laberinto y la salida
soy el exilio de las luces y el destierro de las sombras.

