Persiguiendo los conejos que saltan entre los edificios, sólo para cruzar al otro lado.
julio 08, 2010
y ella se pregunta ¿cómo? ¿cómo permanece impasible ante esta escena de clara malaventura, de designio desorientado que lo arroja a los brazos inútiles de alguien que jamás podrá llegar a sus lugares más escondidos? ¿cómo el destino le ha jugado la terrible treta de ponerle en frente al que ve más vidrio y también al que ve peces banana? Toda esa poesía y al final, cualquier idiota se enamora.
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