Desde la cumbre del delirio
broto hecha hilo de mañanas
y me deslizo
hasta que todo el polvo se pegue a mi
hasta que la mas mínima escama
haya dejado morada en algún recoveco de mi cuerpo
Destrozo cada uno de los soles
que mis ojos albergan en su historia
los incinero con las puntas de los dedos
las llagas
hermanas del largo tiempo y la espera
pero ya el fuego se hace invisible
cuando el polvo me cubre la boca.