Persiguiendo los conejos que saltan entre los edificios, sólo para cruzar al otro lado.
diciembre 28, 2007
como un despertar descubriendo estos soles
que no son los mismos
mis ojos tampoco
ni ellos, mis compañeros de viaje
en esta travesía después del sueño,
ya no quedan ni sus risas
de este lado
estoy yo
vacía y blanca
a la espera de lo que vendrá
a pintarme los labios otra vez
como cada vez
cruzo, invisible
y emprendo la aventura renovada
sola
juntando nuevos seres en mi pelo
diciendo sus lágrimas y abrazos
hasta que la hora del siguiente espejo me alcance
dejaré entonces sus coplas
en una cajita de cartón quemado
pero no podrán entender
desde atrás del vidrio
que mi espalda a lo lejos
significa que he partido
diciembre 27, 2007
diciembre 18, 2007
diciembre 10, 2007
¿Y yo? Soy ellas tres y otras tantas, soy la mujer de la buhardilla y la buhardilla misma. Soy el otoño de mi nacimiento fuera de época y los retazos de eras que me hacen de lecho. Soy un fotomontaje de cada mujer que escribe o llora. Soy, mal que me pese, casa sonrisa partida y labio sin sueño en el autorretrato de otra mujer que empieza el juego
"Cause I know I don't belong here in heaven"
Esto se transforma en otra de las cartas que te escribo cuando escucho acordes menores y unas cuantas palabras acertadas. Otra de las cartas que apilo en una esquina de la habitación, aunque todos crean que es desorden, para leértelas en navidad, antes de que lleguen tus padres y nos arruinen el clima. Y esta navidad tengo algo lindo que contarte, además de las cuatrocientas cincuenta y tres lágrimas de regalo. Tengo tantas cosas lindas que contarte, que te harían sonreír y decir... No. No sé qué dirías.
Dirá Pluscuam Perfecto palabras como sombras que sólo los sueños entienden. Y alguna vez podré oírlo y sabré que alguien más me está soñando.
Enamoradas del aire III
Enamoradas del aire II
Enamoradas del aire I
diciembre 02, 2007
en este caos de corrosión que son las horas en la noche
esas que nunca compartimos
porque el frío es más fuerte que la piel
Mi cuerpo está hecho de retazos de eras
y somos la sed buscando aire y lluvia.
Tengo que pedirte que pares
esta vez
necesito tu existencia
aunque sea virtual
aunque sólo tus palabras lleguen a mí
es suficiente
cualquier alfabeto alcanza
si descubro mi oscuridad en tus versos
mis silencios y mis manías
en las fotos que nunca
ahora es lejano
el tren
La Boca
y esa mariposa que nos calló
unos cuatro minutos y medio
y vos
Pez de mis sonrisas
no te tengo ya en las manos
ni mucho menos
en la piel
algo me anuncia un final absurdo
mediocre
y como siempre lloro porque te extraño
en Joni Mitchell
en Radiohead
en Janis Joplin
y el jazz que nunca compartimos
Llueve en Rangoon
pero no sabés por qué te lo digo
a vos
el único
Pez de mis días de sol helado
acá viene un colectivo naranja y verde que inventé para nosotros
Voy a subir
y cerraré los ojos
rogando que tus alas hayan esperado
un rato nomás
Soy esa bandera que vuela como muerta
nunca inerte
y te espera cerca del muelle.
diciembre 01, 2007
Pluscuam entre las manos
Descalza, atravieso el campo hasta vos, como siempre sobre los girasoles imposibles de mi recuerdo. Hasta vos, sin rostro y con la piel hecha de sol. Hasta vos, que sonreís tranquilo y me das la mano.
Entonces nos deshacemos en la tarde apenas tarde, un único rayo de luz, con los cuerpos abiertos al cielo y al frío. Y somos tierra y aire y aves de colores insólitos. El juego de nuestras manos predice el despertar de un mundo etéreo, hecho de lluvia y quebrarse de hojas.
Con vos creo mi propio Octubre, lo pinto de tus silencios y mis enigmas. Allí habitan mis palabras perdidas, seres de perfumes varios que sólo vos podés recobrar aunque el instante muera sin pronunciarse.
Descubro en la maleza de tu pelo esas imágenes que se escapan cuando duermo y llegan a vos que sos su verdadero dueño y no pretendo ya que no me ves, aunque desconozca tus ojos. Es esta calma, la armonía venida piel, que me alcanza el pecho. Es la saturación absoluta que nos rodea lo que me dice, en una brisa, que mi nombre es tuyo desde el comienzo.
