No voy a hablar claro, voy a esconderme en el reflejo del día. Miraré al frente, incluso a tus ojos, y sonreiré como insinuando una sonrisa que oculta un secreto. No dejarán mi boca palabras que descubran al bicho que agoniza en mi placard. No pretendo que lo entiendas, sólo espero cortar las cuerdas con el silencio. ¿Quién podrá decir que miento? Hablo en la lengua de los espirales, digo agua y árbol y no es cierto y todo eso es. Hablo de espejo y detrás de esas letras no hay niño ni Paisano, sólo el juego de las luces en la pared desnuda. No son obra mía sus sombras. Pero escribo Basta y me contradigo, pues esta es la única palabra que lleva un nombre escrito. Es la única palabra que esconde tras sus costuras la última que tengo para darte: un Adiós azul escrito bajo la tarde.
martes 13 de noviembre de 2007
Voy a eternizarte entre chupetines de frutilla y cigarrillos, aunque la silueta de otra mujer me mantenga oculta, aunque no me puedas ver porque su piel se lleva el sol. No importa - te prometo que no importa - que yo me desvista el espiritu frente a vos y mis uñas escarben el marmol buscandote. Voy a tejer los silencios con la sombra de tus ojos, aunque esten ciegos y me quiebren las rodillas, aunque los abrazos partidos se vuelen con el viento y tus sonrisas se me queden pegadas a las pupilas. No importa. Aprendi a contemplar la vida, a quedarme quieta para oir la nada: puedo dibujarte sin que lo sepas.
Intento de cruzar de
Werónika
a las
15:33
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Abro las puertas
y dejo entrar el sonido de las trompetas
entrecuerdas
dejo entrar serpientes
y a cada uno de mis amigos
sacerdotes sucios
que ofician el ritual
entre el whisky, el jazz y los cigarrillos.
Abro las puertas
al mundo del vinilo
al viento del Río de la Plata
(que no huele a Sena
aunque lo deseemos)
a las nubes que se cuelgan de las cumbres
de los pies sangrantes de Cassandra,
del pelo de la dama azul,
del último cigarrillo del poeta perdido
Abro las puertas
a sus rituales y sus años
a todas sus penas
a sus amores
Abro las puertas
a la nueva era
de los hijos de los relojes
Intento de cruzar de
Werónika
a las
15:30
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Ella camina
mira atrás
busca
mi mirada que dice sí
Ella se enrieda con las luciérnagas
en su diminuta minúscula espera
y la veo entre la multitud
y le veo reír los ojos
enormes
- y el diamante más inmenso se perfila
ahora en blanco y negro y ladrillos -
Ella también se cansó de este sol
y canta
y cuando canta está lejos
(cada vez más cerca del sol)
y en su sonrisa se reflejan
todas las luces del mundo
Ella es un bichito de felicidad
que mira y mira y abraza desde la esquina
desde sus ojos
que no pueden mentir
- mira
y te atraviesa el alma -
y duele
verlos turbios
ensombrecidos
de palabras, nombres
que le pesan
Duele saber
que algo detrás de las nubes
puede aunque sea un instante
apagar su brillo.
Intento de cruzar de
Werónika
a las
15:22
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Codo con codo devorando las sombras
La piel abierta al fresco y al rocío
Ella es un hada invisible que persigue
los pies de los gigantes alargados en las luces
de una ciudad naranja y negra
Los gigantes avanzan
ella flota tras la lente.
descubre el asfalto
se sumerge
Y contempla la grandeza de su altura -
El tiempo no corre en sus pasos
Sólo la intriga eterna de los que no duermen
Persiguen el principio del círculo
Allí donde las calles se reordenan
Y los fantasmas toman mate en la madrugada
Allí, los niños de la noche
Buscan las puertas del infierno
entrecortada
Me muevo
Lo saben,
Ya no pueden escuchar
la respiración de la ciudad.
Son iguales
Ni las lunas eléctricas en tu mejilla
Sólo queda el eco de una sonrisa -
El sol sale ya y se lleva
Parque Chas entre las manos.
Intento de cruzar de
Werónika
a las
15:12
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Intento de cruzar de
Werónika
a las
15:09
1 se reflejaron
Busco el espejo
les indico el camino como una madre
como la sacerdotisa destruida por la fiebre
entregada a esta empresa vacía
a esta música imposible
Aún así
busco el espejo
bajo lluvias y veranos
bajo las mil flores de tu tumba
bajo las sábanas sucias de la ciudad.
Busco el espejo en el origen
porque allí encontraré mi nombre.
Intento de cruzar de
Werónika
a las
15:00
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y te llena las mejillas de rosa
y desaparecen las pupilas
y no hay pestañas chorreándose por la noche
y no hay niña de pies deshilachados
tropezando
tropezando él subió a la nube de tu cuello
y ahora ahí
en tu sonrisa
está el poeta
ahí
en su sonrisa
está cassandra
no hay tiempo para ustedes
sólo el instante en que las miradas se cruzan
y se sumergen.
Intento de cruzar de
Werónika
a las
14:55
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domingo 11 de noviembre de 2007
I.
Soy el espejo.
Nadie puede ver a través de mí:
esa es mi condena infinita.
II.
No hay coincidencias
sólo malas pasadas del Autor,
que merece un premio Nobel.
III.
Werónika se extiende
y yo no puedo separame de ella.
No recuerdo cuándo me convertí en su sombra.
IV.
Despierto en la noche.
Susurran un nombre
no es Verónica
pero es el mío.
Intento de cruzar de
Werónika
a las
4:51
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martes 6 de noviembre de 2007
Nombro con tu cuerpo la vigilia del aire
esta estepa
y las ramas del silencio
Nombro las horas de la muerte muda
tus brazos
y el presagio de la alborada
No tengo tu cuerpo
aquí
mis manos abiertas al río
aquí
tu piel se estrecha por mis dedos
aquí
sólo hago de tí un reflejo.
Intento de cruzar de
Werónika
a las
22:24
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