septiembre 27, 2007

Quiero deshacer mi cuerpo
fundirlo con la lumbre que se acerca
ser la nada e infinita
ser el viento que se cuela entre los árboles

Pero necesito una última pieza
el espejo
que sos vos y no la lluvia
No hay piedad
mis pies se quiebran tras tu manto
Ella corre entre las plantas
no tiene amor ni soles
no hay piedad para la mujer
de los labios de sal

Ella baila sobre el agua
sin pasado ni futuro
no tiene tiempo y su figura
se pierde en la cascada

Ella duerme en la tierra
la noche no alberga su alma
la lluvia desdibuja los pasos
de la mujer de manos de aire

Ella gira contra el viento
solo el alisio la toca
su silueta se funde
en el solsticio de invierno

Ella es la muñeca perdida
el fuego no quema su piel
y nada queda ya
que la haga humana

Ella es solo un bosquejo
que alguien dejó olvidado en mi cuerpo.
Perdí el sonido de las aves
no queda nada que retratar en el mundo
y las palabras se gastan y huyen

Necesito que me despiertes
que me hagas renacer en la mañana
y entregues tu voz a la noche

Te necesito
para liberar mis pies de las raíces
para guardar todo el aire entre las manos
para hundirme en el crepúsculo
y olvidar que existe la muerte

Te necesito
pero no puedo pronunciar tu nombre.
La princesa cromática regresa
vestida de hierbas
seca hasta la médula

Mueren las luces a su paso
la princesa lleva el dolor tatuado en los párpados.

Nadie viene a rescatar a la princesa
que sube escaleras sin fin
en el suplicio oscuro de sus años
vacía de dioses y lunas
blanca y negra
desde que los espejos le negaron la imagen
No pidas perdón
esta noche es perfecta para la decepción
Disfrutá del silencio
es lo único que tengo para ofrecerte

mis labios no guardan nada para vos
ni mis palabras
ni mis canciones
te sirven
si no ves que el blanco se enturbia
y las luces se van
si no me ves, teñida de azul.
Matame
. con las manos cubiertas de fuego
Espero a aquel de los ojos vacíos
. que trae el final

Una daga
. antigua como la tierra y mis huesos
gélida
. que nadie puede sostener
. ni las luces
"Mi alma es un muro que ya no canta"
L. A. Spinetta


¿Dónde quedaron las sonrisas
las flores, las estrellas, el bosque?
¿Dónde quedó el viento de mi pollera?
No hay colores
ni melodía que los reviva
No puedo cantar tu canción.

No llores
pero me he vuelto de piedra

Las palabras chocan contra las paredes
no son tu voz ni tu mañana
y no hay aves que nos recuerden
La noche es nuestra sentencia
nuestro maldito juez
¿quién dirá entonces que tuve la culpa?

Supe ser música
ahora soy sólo el muro desnudo de una ciudad
cubierta de sal
no hay más que silencio blanco alrededor
- Nunca
hubo color
sólo
el breve instante
de tu brillo -

Voy a guardar los escombros
olvidar
todo lo que amé y me fue negado
las sinfonías inconclusas
la nena de dedos rotos
los fantasmas que recorren mi casa
pero sólo eso son

Voy a guardar todo en una caja
para prenderla fuego
la próxima noche sin luna:
No me detengan
Estoy aprendiendo a crear el morir estruendoso.
El pétalo decía que no
y salió de tu boca.

Ahora
¿qué voy a hacer con todos estos colores
que siguen formando marrón?
¿Que no tengo aire? Sí, es algo que había notado. Me falta un Paisano que ya no quiero, pero que dolía menos. Ahora las paredes sólo llevan mi nombre. Mi nombre, por siempre solitario, vagando por el barrio en busca de alguien que lo quiera. Claro, querer es una idiotez. Querer te hace de cristal, te hace deshidratarte y deshilacharte. Querer te deshace y por alguna razón seguís buscándolo. Pero no soportás el vacío. Yo lo sé, no soporto el cuenco vacío de mi pecho, donde todavía queda algo que parece ser una pasa de uva y alguna vez fue un corazón. Se rompen las cosas, y si no se arreglan entran en desuso y después se olvidan. Ya te tatuaste algo que no querías olvidar, pero fue sólo para sacártelo del corazón y hacer lugar. ¿Para quién? si nadie te busca a vos.

septiembre 25, 2007

No quiero hablarte de amor
quiero nombrarte las cosas más simples
en el idioma de la tierra y los árboles

decirte que una mariposa muerta
es una flor amarilla en el empedrado

que la ciudad es la tumba
de los hombres de sal

y por las noches aún se oyen
los rituales de sus memorias

que el naranja y negro abren las puertas
para que te encuentres con vos
a la vuelta de la esquina

-que no puedo sacarme Buenos Aires de las uñas -

que mis versos son fotografías
de lo que gira ante mis ojos

quiero enseñarte a ver el pasto entre las baldozas
el verdadero color de nuestras pieles

quiero que aprendas a mirar
y descubras que mis pecas se reordenan por las noches.
Si todo color se borrara del día
y sólo quedaran en pie los edificios
muertos como las flores y nosotros
y las iglesias que crecen a tus pies

si nadie dijera una palabra
y un espiral de labios secos fagocitara
nuestras sonrisas y los picos de las aves
entre darbekas rotas de viento

Te pediría una melodía
y cantaría al sol y a la mañana
entre los arpegios ocultos de los ombúes

Te diría que abrieras los ojos
para ver el blanco que creamos
con todos los colores del mundo

septiembre 24, 2007

"¿por qué habré venido hasta aquí
si no puedo más de soledad?"
L.A. Spinetta



Me darás el tango más triste
prendido al borde de la noche
esa sombra que escapa de tu pelo
y me tiñe

Me darás el vino agrio del silencio
derramado por tus mejillas
el viento que no te toca la piel
y me abriga

-No puedo mentirte
este instante es infinito. -

Me darás muerte sobre el río
la vendimia desteñida de octubre
Me darás todos los colores del mundo

Me darás el sabor del sol entre las hojas
tu entera anatomía
y el talismán de tus presagios
Me entregarás todo tu ser en el extremo del día.

- No quiero estar aquí
pero me apretás la mano

Y me quedo:
tengo tus ojos entre mis labios. -

septiembre 23, 2007

Vení
sentate a mi lado
que los barcos están por zarpar
y va a hacer frío por aquí

Quiero mostrarte algo
el miedo que me da tu piel
cuando tus ojos se enturbian
quiero mostrarte el secreto de mis palmas
que llevan escrito tu nombre y tus años
pero no podrás entender
desde tu altura
no podrás verme de verdad

Quiero decirte algo
pero no me dejan tus manos

quiero mostrarte
que no tengo máscaras
cuando tu sonrisa se suelta
cuando el último sol se esconde
y nos quedamos con la noche del puerto
con el mármol de la escalera
y las iglesias partidas
con este naranja sordo
que oculta tu rostro

Quiero enseñarte
pero tu silencio mira la otra orilla

Quiero contarte
la historia del comienzo del mundo:
ahora los barcos huyen,
y si escuchás más todavía
vas a ver que pronuncian
el nombre verdadero de las cosas.
Ahora,
prestá atención
este es el sonido de las estrellas cuando mueren.