agosto 30, 2007

Tengo sólo mis manos para darte
que dibujan el camino de tu espalda
y trenzan los espirales del silencio
Pero esta noche
las manos son mías
y no tengo nada que ofrecerte
mientras desanudás una por una
las pocas estrellas del cielo de invierno
mientras cada bestia en la llanura
cierra los ojos
en este instante
en esta noche
no hay hombres congelados
ni vírgenes de labios partidos
no hay amores fugaces
ni camas sucias
no hay dolor
no hay mentira
En este instante
por esta noche
cada ola se detuvo antes de alcanzar la roca
en este instante
por esta noche
mis manos son inútiles frente a las tuyas