diciembre 26, 2006

Aniversario

Todavía quedan
ranuras
ínfimas venulas
donde rugen dolores antiguos
y mi cabello largo se enrieda
con voces - ecos - de años de soledad.

Él no volverá
ya no me aferro a eso
¿y qué te sostiene
cuando no existe la esperanza?

No lo sé
de pie, no lo sé.

No me persigno
ni pido por él a un dios más muerto
sin embargo elevo mis ojos
y mis palabras
a una fuerza dormida sobre las nubes
y a un hombre sin rostro sentado junto a ella
que alguna vez fue niño de ojos transparentes
y manos deshilachadas.

diciembre 19, 2006

Otra infante perdida
y rota sin ser dos
flotando en la intemperie de las rosas
marchitando sus labios

Tiembla o la noche está rotando
llora
o los ojos se derriten.
vibrando
y sabiendo que no hay lugar para correr
dando vueltas en círculo
alrededor del círculo
sobre mí misma
girando y girando y girando

girar
es lo perfecto
girar
es el suplicio
girar
hasta taladrar el suelo
me sulfuré de agua
no sé mentir
ni yo me creo

supongo que la vida
es una moneda devaluada
la gravedad
¿será real?
¿tanto tiempo sin que nadie lo notara?

hartazgo
¿de qué?
¿de los papeles
de la comida
de la vida?

o del miedo.


¿a qué?









¿a qué?
kill me again

antes de que mi mente explote
¿quién se quedará a limpiar las paredes?
tal vez

tal vez lo adictivo sea
la incertidumbre
tentar un poco más
el borde
y la soga
y el filo


apretar
tirar
cruzar
un poquito más

no hay límites cuando no hay día
esa sensación
de mínimo derroche
y el tiempo

esa sensación
de que todo terminará
pero no el pánico
compulsiones
el karma
adicción al extremo

autodestrucción nativa
y un poco de saliva y sangre
estoy vacía
o llena de basura

ya no importa
olvidé cómo llorar
salgan ustedes
este cuerpo no puede
abandónenlo

el capitán se hundirá con su barco
sáquenme

¿y la vida?
¡qué importa!
salir de cualquier lado
y sentir cualquier cosa
menos el encierro
y la oscuridad
el temblor
el temor
una vez más.
Necesito cruzar
o no
¿de qué lado estará?
entender
un poco mi pierna
una cicatriz que urge abrir
necesito
ahora
necesito resurgir
y poder

nunca

alguien abra
o apague la luz.

diciembre 06, 2006


La puerta
de par en par
abierta al estío
y a la sal
Y la joven de oro
bañada en alba
aún descansa
aún descansas

diciembre 02, 2006

I. Estamos tan solos, querido, tan solos en nuestros mundos minúsculos y llenos de piedras y palabras. Tan vacíos de sentido. No sentir nada. Sentir la nada colmándote el cuerpo y querer drenarla, hacer espacio para las emociones. Eso es lo que nos sucedió. Eso nos llevó al extremo de la noche de nuevo, y jugó con nuestros límites, nos desvistió los muslos como un grupo de vírgenes sedadas por el terror, nos hincó los dientes.
Así, sangrando entre las piernas, corrimos por las calles sin luces y dejamos atrás partes del sexo y de las palomas que escondíamos en el vientre.
¿Ahora entendés, mi amor?

II. ¿Ahora entendés por qué no notás la diferencia?
Estamos en una misión interminable, excavando en cuanto terreno baldío encontramos, y no nos importa ni edad ni sexo ni nombre, no nos importa si el baldío es el jardín trasero de la prisión o del hospicio, sólo buscamos emociones fuertes instantáneas, un momento de ojos enormes, un momento de humedad y un maldito latido. Uno sólo. Por eso no es suficiente.

III. Por eso seguimos vagando y chocando y dejando más aves por la tierra, y el círculo nos tienta, el círculo nos asegura algún segundo, pero es el mismo y ya no sirvió y no sirve ahora. Ahora buscamos enceguecidos por el sol, buscamos sentir el sol, buscamos pieles que ardan, buscamos labios indefinidos, buscamos manos y ojos, y ojos, y ojos. Los ojos no hablan de sexo. Ni las manos de amor. ¿Ahora entendés que no buscamos lo mismo?