Revivimos los soles que pisoteamos
cuando todavía teníamos pecas
Por un tiempo eso fue suficiente
pero las valijas rotas en la esquina del cuarto
no guardan nada que extrañemos
- un pulover encogido, un cinturón que nadie usa
una foto de desconocidos
y medias impares-
Te diría que esto no es despertar
Las sonrisas en las paredes no son más espejos
las palabras -y esa mano-
no somos más nosotras.
Persiguiendo los conejos que saltan entre los edificios, sólo para cruzar al otro lado.
noviembre 28, 2006
Hay un árbol
hoy
hay tumores y tabaco
hubo lluvia
sol luna sol otra vez
hubo convulsiones en una garganta
vacía
pero no dolor no hubo
no hay
nada sensorial
no hay sangre ni gritos
sólo un poco de rosa sin filo.
No trepo al árbol
¿Para qué
si no puedo ser árbol?
No soy él
no soy ya
la reina de este mar de soledades
que choca contra las rocas de una cárcel
Mi cárcel es el silencio de mis manos
es la página repleta
de palabras sin nombres
de muerte en latidos singulares
y cenizas que no se mueven
Hay una luz
y no me toca
Hay escombros y algo
que fue un barrio
y no hay más verde
Todo es lento
desde que mi reflejo se fugó de mí
- ¿acaso eso fue una media sonrisa?
¿Será W que sigue aquí?-
Esta nada es la adolescencia de las razas
el otoño de la esencia.
hoy
hay tumores y tabaco
hubo lluvia
sol luna sol otra vez
hubo convulsiones en una garganta
vacía
pero no dolor no hubo
no hay
nada sensorial
no hay sangre ni gritos
sólo un poco de rosa sin filo.
No trepo al árbol
¿Para qué
si no puedo ser árbol?
No soy él
no soy ya
la reina de este mar de soledades
que choca contra las rocas de una cárcel
Mi cárcel es el silencio de mis manos
es la página repleta
de palabras sin nombres
de muerte en latidos singulares
y cenizas que no se mueven
Hay una luz
y no me toca
Hay escombros y algo
que fue un barrio
y no hay más verde
Todo es lento
desde que mi reflejo se fugó de mí
- ¿acaso eso fue una media sonrisa?
¿Será W que sigue aquí?-
Esta nada es la adolescencia de las razas
el otoño de la esencia.
Soy impenetrable
ya no intentes herirme
no podrás hendir tu puñal en mi carne
acaso fui yo quién bañó esta piel con cemento
acaso fui yo quién desafiló cada tijera entre sueños febriles
no importa
nadie se hará cargo
y nadie sangrará en mi castillo.
ya no intentes herirme
no podrás hendir tu puñal en mi carne
acaso fui yo quién bañó esta piel con cemento
acaso fui yo quién desafiló cada tijera entre sueños febriles
no importa
nadie se hará cargo
y nadie sangrará en mi castillo.
Zona de derrumbe
Algo me dice que estamos en medio de un terremoto y todo ambientado con el Radiohead más asesino. Veo caer techos, jarrones, veo perros ladrar despavoridos y chillar, tropezar, morir bajo algún cascote. Veo pseudobohemiopoetas acurrucados en un rincón, con la cabeza entre las rodillas, no tienen marcos las puertas, no hay lugar seguro para quedarse hasta que pase -Siempre dije que este barrio estaba mal diseñado - Veo un homogrifo en el jardín enredado con las sábanas que secaban al sol, veo un hipohombre asfixiarse con la cuerda. Veo a la Bella Indurmiente arrancándose la piel con el alambre de púas que puso su Abandonado para mantenerla lejos, veo a la srta Del Muro atrapada por pedazos de su apellido.Mara y Gregorio volaron de aquí, se dejaron a África en el galpón -viste, Afri, siempre es así, de repente los perdés o deciden perderte a vos. No te preocupes, igual, todos los perros van al cielo.- Y veo el sol muriendo tras la luna, en medio del cielo, tiñendo los escombros del naranja devastador, de ese color delirante que todo lo muestra como una pesadilla. Y veo la grieta abrirse más y más y empiezo a temblar.Voy a hundirme en mis ojos, despiertame cuando pase el temblor. Entonces miraré otra vez para encontrar los cadáveres colgados de los techos, desangrados en el jardín de enfrente, y los encenderé y los entregaré al agua. Buscaré a África, le daré de comer mi cuerpo, y la enviaré con sus dueños. Luego me sentaré en la parte más alta de nuestras colinas que tanto se parecen a los senos de alguna musa que pasó por aquí, esperaré alguna visión en el silencio, algún viento secreto que me traiga noticias de otras tierras, y dormiré entre las piedras hasta que alguien decida darme un sueño. Entonces soñaré con mi hombre alado y mi mujer insomne y dejaremos que él nos pinte las pecas como antes, y tal vez así podamos comenzar un barrio nuevo.
Un abismo gris agrieta estos huesos
he mudado mi piel
he mordido las mas oscuras facciones
y las entregué al fuego
Las miré consumirse y una sonrisa descosida
surgió en mis labios
ensangrentada sonrisa de cartón quemado
y levanté los párpados otra vez
y mis ojos no estaban allí
- Ella dijo algo sobre engaños
dio un portazo y desapareció
dejando unos corpiños tirados al pie de la cama
Mi mujer
concebida bajo el tiempo y la tinta
abandonó su morada en mi cuerpo
y me convirtió en otra piedra gris
Es tu culpa que este ritual haya tenido lugares
tu culpa, paisano, que te la llevaste y sabías
que era mi amante y mi fuente de vida
y sabías
que lo unico que te pedía era que me la regalaras
Pero no podías dejar caer tus plumas
no podías soltar una parte de tu piel. –
Levanté los párpados
la busqué
pero este rostro no es otro rostro ni es este
ella no se ve y decidió
partirse
partirse y no ser dos
-no podría decirte que esto es despertar –
Salí del laberinto
enterré las cenizas bajo un cerezo
y seguí el camino buscando al lobo
llovía
los seres vivos se escondían bajo los arboles
y llovía
y no me mojé
Bebí la lluvia
pero ya no derretía mi piel
y llegué al espejo
llegué al espejo que siempre buscamos
y no pude cruzar
La vi correr del otro lado
me pregunté de que huía
y estabas sentado detrás del espejo
con la cabeza hundida entre las piernas
masturbándote
Somos los mismos de siempre. Nos sentamos alrededor del fuego, lo miramos, no podemos, el fuego no podemos y entre nuestros cuerpos se extienden las distancias de los muros enmohecidos por la bruma. Porque no hay humo, no, hay una bruma helada que rodea los pechos que se enfrentan y no se pueden. No se puede, se alejan, la bruma separa las manos de aquellos que entregaron sus ojos y ahora, sólo un grupo de cadáveres, paquetes vacíos de hoyos y basura sideral y poesías abolladas por andar rebotando contra las paredes. Blanco. El blanco nos envuelve y nos destroza las muelas, nos aprisiona, nos descompone pedazo a pedazo y aún así, con las bocas mudas abiertas, no hay ojos. no hay círculo. no hay cadena. Sólo reacción. La vida está adentro, todos lo sabemos ¿Adentro? adentro del fuego y del color y de arder ¡ARDER!¡ESE ES EL PRECIO Y USTEDES LO SABEN! No hay movimiento. Pestañean. Y estallan los alaridos y estallan sus huesos y sus mandíbulas y estallan en llamas y éteres y anillos de sal. Y del centro surgen seres desnudos, idénticos, de sonrisas abiertas y ojos de aire. Y del centro surgen tigres de pelaje soleado y huyen a la selva de bambúes. Y los neonatos los montan y los acarician y se funden con ellos y la selva en un solsticio de verano ancestral.
Quiero volver al laberinto:
aún quedan acertijos por descifrar
unos jeroglíficos
y escarcha roja sobre la almohada.
El camino se escondió de mis pies
mis pies, que se llenaron de zarzas sorteando esquinas,
y ahora no puedo encontrarme donde me dormí.
el otoño me sorprendió
con el cabello más oscuro
un dejo de infancia en la nariz
y del lado de afuera.
Miro la puerta cerrada
el laberinto se perfila como una soledad entrañable
la fortaleza que construímos día a día
que alberga cuanta destrucción crea nuestra sonrisa.
Pero no me deja entrar
porque ahora soy él
soy el laberinto y la salida
soy el exilio de las luces y el destierro de las sombras.
aún quedan acertijos por descifrar
unos jeroglíficos
y escarcha roja sobre la almohada.
El camino se escondió de mis pies
mis pies, que se llenaron de zarzas sorteando esquinas,
y ahora no puedo encontrarme donde me dormí.
el otoño me sorprendió
con el cabello más oscuro
un dejo de infancia en la nariz
y del lado de afuera.
Miro la puerta cerrada
el laberinto se perfila como una soledad entrañable
la fortaleza que construímos día a día
que alberga cuanta destrucción crea nuestra sonrisa.
Pero no me deja entrar
porque ahora soy él
soy el laberinto y la salida
soy el exilio de las luces y el destierro de las sombras.
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